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Por Pablo Wende - Aunque no
por las mejores razones, la Argentina continúa atrayendo la atención de los
mercados internacionales. Ayer fue el turno de un evento en Londres para hablar
exclusivamente de las perspectivas de la economía post elecciones. Y si
bien los expositores mostraron sus dudas sobre lo que podría ocurrir a partir
del 10 de diciembre también hubo pronósticos optimistas.
Alberto Bernal,
estratega de XP Securities, uno de los oradores, consideró que los bonos
argentinos presentan “una fuerte oportunidad de compra”. Según expuso durante
el evento y luego en una nota enviada a sus clientes, la deuda argentina “no
tiene un problema de solvencia, sino que es de liquidez”, por lo que
consideró que la única opción que le queda al próximo gobierno es mantener la
relación con el FMI. “Sin acceso a los mercados financieros, el Fondo Monetario
es el único capaz de proveer la liquidez necesaria”.
El evento fue
organizado por EMTA (Emerging Markets Trading Asociation), una entidad que
agrupa a bancos y fondos de inversión de todo el mundo que operan en mercados
emergentes. Además de Bernal, también participaron Edwin Gutiérrez (de
Aberdeen Group), Graham Stock (BlueBay Asset Management) y Kevin
Ivers (DCI Group).
La mayoría de las
opiniones fueron de extrema cautela a la hora de evaluar qué puede
suceder con la economía argentina y en particular cuál es el futuro de los
activos financieros. Los deprimidos precios de los bonos y de las acciones
reflejan ese clima negativo que existe en los grandes mercados sobre lo que
puede ocurrir. Las posturas son bastante coincidentes respecto a lo que le
espera a Alberto Fernández si es electo presidente el 27 de octubre. “No tendrá
muchas oportunidades para acercarse a los mercados, serán muy importantes las
señales que dé desde el principio”, aseguran.
Bernal fue,
nuevamente el más optimista en caso de una victoria de Frente de Todos: “Creo
que Alberto Fernández es sincero cuando asegura que quiere tener una relación
constructiva con los mercados”, pero a la vez explicó que será fundamental que
el nuevo Gobierno avance con un plan que procure el equilibrio fiscal. La
“herencia” que dejará Mauricio Macri en relación al déficit de las cuentas
públicas es un tema preocupante, ya que no será sencillo avanzar en un ajuste
en medio de un contexto muy recesivo.
El ejecutivo de XP
Securities no es el único que en los últimos días se mostró optimista en
relación a la deuda argentina. Daniel Marx, ex secretario de Finanzas y
titular de Quantum Finanzas, consideró que hay un importante margen de suba
para los títulos argentinos. “Si la reestructuración se hace bien, un Bonar
2020 que vale poco más de USD 40 podría irse a los USD 80. Es correcto el
enfoque del Gobierno de querer minimizar las quitas de capital y de intereses,
aunque tal vez no sea totalmente factible hacerlo de esa forma”.
Según Marx, la
renegociación de deuda que se avecina debería ser un intermedio entre el canje
de Uruguay (que estiró plazos, pero sin quitas) y el de Ucrania (que sí tuvo
quitas nominales del 20% pero compensó con la entrega de un cupón atado al
crecimiento). En ambas experiencias, la suba posterior de los bonos fue
notable.
Argentina y su
economía seguirán en el candelero la semana que viene. El lunes próximo habrá
otro evento exclusivo en Nueva York también organizado por EMTA que ya tiene el
cartel de “sold out”, es decir no hay más vacantes. Y el fin de semana, durante
la reunión anual del FMI en Washington, funcionarios, economistas y politólogos
argentinos desfilarán por los distintos encuentros que organizan los bancos de
inversión con sus clientes. Será apenas un par de semanas antes de las
elecciones presidenciales, por lo que la tensión ya para ese momento será
mayúscula.
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