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Por Daniel Sticco
- Al cierre del primer mes con control de cambios, que impuso limitaciones a
las compras de dólares por parte de los sectores de altos ingresos, pero
también a más de 50 días del resultado de las PASO, el conjunto de los clientes
de las entidades decidieron un cambio sustancial en su política de ahorro y de
resguardo de sus disponibilidades financieras en cuentas a la vista y a plazo.
Por un
lado, la latente memoria de confiscaciones de depósitos, bajo diversas
formas, en pesos y en dólares, y la falta de definiciones concretas de quien
sacó amplia ventaja en las PASO de cara a las presidenciales de octubre sobre
la política monetaria y financiera golpearon fuerte sobre los depósitos en
moneda extranjera, en gran parte en cajas de ahorro a la vista.
El cierre de los
datos del Banco Central a septiembre determinó que esas cuentas terminaran el
mes con una caída neta promedio de USD 8.000 millones, se derrumbaron de USD
30.630 millones a USD 22.630 millones.
Y pese a la aceleración de la inflación a 4% en agosto y 5,8% en septiembre, según
la estimación del consenso de los economistas del mercado, también cayeron
fuertemente las imposiciones en pesos, con la única excepción de las
colocaciones en cuentas corrientes, el denominado dinero transaccional, a un
ritmo promedio de 4,8% ajustados por la variación del promedio de precios al
consumidor; y 6,1% en el equivalente en dólares, a unos USD 42.344 millones, a
la paridad cambiaria media del mes de 56,56 pesos.
“Los depósitos en
dólares del sector privado finalizaron septiembre en un nivel de USD 21.380
millones. Tras alcanzar tasas de caída superiores al 3% diario durante los
últimos días de agosto y los primeros días de septiembre, el retiro de
depósitos en dólares se redujo a valores diarios cercanos al 0,4% del stock
hacia finales del mes bajo análisis. Las entidades financieras atendieron el
retiro de depósitos en dólares principalmente con saldos en cuentas corrientes
que mantenían en el BCRA y con el cobro de parte de los préstamos en dólares.
La liquidez bancaria en dólares se mantuvo en niveles elevados, al promediar el
50,6% de los depósitos en esta moneda, con una mayor proporción de efectivo que
en meses previos”, resalta el Banco Central en el Informe Monetario del mes.
Pero ese nivel de
cierre del noveno mes del año fue inferior en USD 1.250 millones al promedio
del mes, y sumado al desempeño en los primeros días de octubre, anticipa que la
sangría de depósitos se extenderá otro mes más.
En términos de PBI,
los datos del Informe Monetario permitieron estimar que la desmonetización
global de la economía del conjunto del sector privado fue en septiembre
equivalente a 2,3% del PBI, pasó de 16,1% del producto en agosto, a 13,8% un
mes después.
La consecuencia de
ese fenómeno es el achicamiento de una ya limitada capacidad de crédito al
sector privado, necesaria para poder superar un largo cuadro recesivo, y
reducción del costo del dinero.
Sólo si se
garantiza a los ahorristas que sus colocaciones en pesos no serán “licuadas”
por la inflación, como se desprende de la intención del candidato a presidente por el Frente de Todos, de destinar
“la mitad de las tasas de las Leliq al aumento de las jubilaciones”,
se habrá dado un paso fundamental para revertir la singular caída de la demanda
de dinero, la cual ha actuado como principal acelerador del ritmo de alza de
los precios y de la cotización del dólar.
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