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El candidato del
Frente de Todos lanzó "Argentina sin Hambre" y destacó la necesidad
de "reperfilar los precios de la canasta básica". Sin embargo, una de las cuestiones fundamentales del
acuerdo es saber cómo se financiará este programa que busca
garantizar alimentos básicos a aquellas personas que estén debajo de la línea
de la pobreza.
Según el documento
difundido este lunes, se conformará un sistema federal de financiamiento, que
implica un "fondo federal de alimentación y nutrición sobre la base de un
porcentaje del presupuesto nacional".
Si bien no se
especifican ni la modalidad ni los montos de este fondo, ese fondo contempla el
"compre estatal a los productores de la economía social y popular, de la
agricultura familiar y campesina y a micro y pequeñas empresas" y la
transferencias de recursos Nación, Provincias y Municipios.
Este último punto
puede convertirse en controversial, ya que podría ir a contramano del fallo de
la Corte Suprema contra los cambios en el IVA y Ganancias que dispuso el Gobierno nacional después de la aplastante derrota que
sufrió en las PASO, donde el máximo tribunal argumentó que no se pueden
"afectar los fondos de coparticipación que reciben las Provincias".
Luego
de que el INDEC difundió el dato de pobreza la semana pasada, en el Frente de
Todos aceleraron las tratativas para presentar esta iniciativa. Allí se
califica a la alimentación y a la nutrición como "derechos humanos
fundamentales".
El plan consta de
siete ejes clave:
- Mejor
alimentación y nutrición.
- Bajar el precio
de los alimentos.
- Generar más
ingresos para las familias.
- Romper el círculo
de hambre-exclusión-pobreza.
- Articular en red
alimentación con salud, educación, desarrollo local y generación de trabajo.
-Implementar
un sistema de alimentación sustentable desde la producción hasta el consumo.
Para
su implementación, se prevén tres etapas, con acciones urgentes, locales y
estructurales. En la presentación, sin embargo, no se especificó cuáles son las
acciones concretas mediante las cuales se pretende cumplir con esos objetivos
generales.
Asimismo, el plan
tiene cinco componentes. El primero es la creación de un consejo federal
llamado Argentina sin hambre. Estaría integrado por universidades, sindicatos,
empresas, iglesias y organizaciones sociales. Está concebido como un espacio
institucional de articulación para garantizar la seguridad alimentaria.
El segundo componente
es garantizar el acceso a la canasta básica de alimentos, lo que implica,
regular por ley el programa Precios Cuidados, "fortalecer y ampliar la
Tarjeta de Alimentación" y reducir los precios de los productos
saludables.
El tercero son los
canales de comercialización y economía social, que apunta a promover los
mercados locales de cercanía y ferias populares. También se promueve el
"compre argentino". El cuarto
componente es el programa nacional de seguridad alimentaria. Allí se
realizarían, por ejemplo, programas de educación y nutrición saludable.
El último
componente es el sistema federal de financiamiento. Implica un "fondo
federal de alimentación y nutrición sobre la base de un porcentaje del
presupuesto nacional". Igualmente, no se especifican ni la modalidad ni
los montos de este fondo.
"Esta
propuesta no es de campaña, es una propuesta de la Argentina que podemos
empezar a materializar hoy. Está claro que si llego a ser electo me voy a poner
al frente de la campaña contra el hambre, pero si no fuera así, quiero que
todos quedemos comprometidos a avanzar con esto", señaló Alberto Fernández
al encabezar un acto frente a sindicalistas, empresarios, intelectuales y
referentes de movimientos sociales.
En
ese contexto, el candidato del Frente de Todos señaló que "los pobres son
los más débiles, los más olvidados".
En este sentido,
resaltó que los sectores más vulnerables del país son parte de "un mundo
que necesita cada vez más alimentarse bien para desarrollar el
conocimiento".
"Arremanguémonos,
una vez demos la batalla, olvidemos las diferencias y pensemos cuánto nos
necesitan los que la están padeciendo, vamos a ser una gran sociedad si lo
hacemos", resaltó el candidato presidencial al presentar "Argentina
sin hambre".
Además, Fernández
destacó que para "terminar con el flagelo" de la falta de comida hace
falta el apoyo "de todos", al tiempo que destacó que "los que
más se esfuerzan por los pobres son los que menos tienen".
Por
otra parte, el ex jefe de Gabinete del kirchnerismo cuestionó "el precio de los
alimentos" y consideró que "no es posible que en el país del trigo y
de las vacas, el pan y la leche no deje de subir y falten en la mesa de los
argentinos"
"Lo primero
que vamos a reperfilar son los precios de la canasta básica. Eso es lo primero
que había que reperfilar", agregó.
Por último,
Fernández calificó de "patético" el presupuesto que el Gobierno destina a los comedores escolares y sostuvo que
"la batalla más sensata que podemos hacer que es que todos los argentinos
dejen de padecer hambre".
"Cuando
un chico no recibe la alimentación adecuada durante sus primeros años de
vida está condenado a un futuro incierto, es chico es un chico sin
futuro", explicó.
Por su parte, el
diputado Daniel Arroyo defendió el plan de "Argentina sin Hambre",
que impulsa Alberto Fernández, al señalar que "para reconstruir el sistema
de desarrollo del país, todos tienen que poder comer".
El
dirigente opositor, uno de los principales creadores de esta medida,
participaba este lunes del acto en la Facultad de Agronomía, donde se
presentaba el proyecto.
"En la
Argentina hay algo más grave que la crisis, hay un problema de hambre, eso es
comer salteado, es un pan y un mate cocido. Hay un problema de malnutrición:
fideos y arroz todos los días", señaló Arroyo.
Ante la multitud
presente en el lugar, el diputado resaltó que por esta razón el Frente de Todos
decidió avanzar con "la presentación de una política de Estado".
"Queremos
partir de una base: para reconstruir el sistema de desarrollo del país, todos
tienen que poder comer. Para que haya una sociedad justa y equilibrada, todos
tienen que poder comer", agregó.
El respaldo de la COPAL
El presidente de la
Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL), Daniel
Funes de Rioja, destacó que Alberto Fernández haya comenzado a buscar ya
"políticas de Estado", aun cuando todavía es candidato y faltan
las elecciones generales.
Funes
de Rioja se mostró de acuerdo con que las empresas donen el 1% de su producción
para combatir el hambre en el país si se desarrolla un plan de expansión del
consumo interno y de las exportaciones industriales.
"La Argentina
necesita consensos básicos para políticas de Estado. Acá hay cuestiones
estructurales que hay que discutir para implementar. Tienen que ser consensos
de la política más allá de quien gane las elecciones. Me parece importante que candidatos como Alberto
Fernández la estén llevando adelante", dijo.
El empresario se
refirió a la propuesta del Frente de Todos que está llevando adelante el
diputado nacional y eventual ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, para
la puesta en marcha de un plan contra el hambre.
La comisión
directiva de la Copal se reunirá con Arroyo el jueves y según dijo Funes de
Rioja, los empresarios están abiertos a dialogar si se pone en el centro del
debate al consumo interno y al fomento de exportaciones.
"Esta
es una industria fuertemente exportadora. Se llegaron a exportar alimentos
industrializados por más de 30.000 millones de dólares y hoy se exportan por
25.000 millones, afectando fundamentalmente economías regionales. No estoy
hablando de commodities sino de alimentos", dijo.
Consideró el
industrial que "hay espacios de trabajo en común" para buscar
promover e incentivar el consumo y darle previsibilidad y rentabilidad a las
empresas, impulsando al mercado interno para que se potencie la capacidad instalada
para poder exportar más.
"Hay un
tremendo grado de informalidad en la economía argentina. Eso también preocupa
porque es competencia desleal. Todo esto lo vamos a poner sobre la mesa en pos
del diálogo que sea necesario", dijo Funes de Rioja a la radio Futurock.
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