|
Por Juan Bergelín - En los
últimos meses fue cambiando drásticamente el tipo de inversor que apostó por
los bonos argentinos.
Fondos buitres, hedge funds, fondos institucionales del exterior con posturas
de cortísimo plazo y hasta pequeños ahorristas locales fueron los que movieron
el mercado, en el marco de un volumen cada vez más acotado de negocios.
Sin embargo, entre todos estos jugadores lo que llama la
atención es la vuelta de los fondos buitres, que después de varios meses de
merodear la zona finalmente entraron con algunas operaciones puntuales.
Tras el desplome de los precios por
el resultado de las PASO, estos inversores comenzaron a mostrar interés por
activos locales, pero recién concretaron las primeras operaciones cuando el
anuncio de reperfilamiento y el posterior cepo cambiario dejaron a los bonos en niveles
mínimos.
"Vimos algo de compras
de los fondos distressed (lo que comúnmente se denomina fondo buitre) cuando
los precios estaban por debajo de u$s40. Fueron pocos y por montos
chicos", asegura Daniel Chodos, jefe de estrategia en bonos soberanos de Credit Suisse, para quien este
tipo de inversores prefieren esperar a ver la evolución de la deuda argentina
antes de hacer apuestas más fuertes.
"Da la sensación de que con precios por arriba de u$s40
el retorno potencial no es atractivo teniendo en cuenta cuál es el recovery
value que tienen en mente", acota.
Según comentan en la City, los fondos que estuvieron
comprando títulos locales no son ni Aureluis; ni NML; ni Elliott, de Paul
Singer; los tres "buitres" más activos en sus reclamos contra
Argentina tras el default de 2001. Se
trata de fondos más pequeños y de perfil mucho más bajo.
Diego Martínez Burzaco, jefe de research de Inversor Global,
sostiene que "los precios que tuvimos las últimas dos semanas dejaron a
los bonos muy cerca de
paridades de default, cuando tocaron 30% eventualmente, y ahí pudieron haber
llamado la atención de los fondos distressed".
Por su estructura, agrega el especialista, "tienen
cierto capital, tolerancia al riesgo y al horizonte temporal como para bancarse
este proceso de reestructuración".
Los más buscados
Chodos, explica que en general buscan "los bonos de menor precio
que en una posible reestructuración podrían llegar a tener mayor recovery"
y ejemplifica con los Par.
"Lo interesante de los Par y Discount es que además son
los que tienen niveles más altos de activación de cláusula de acción colectiva
(CAC)", acota el estratega del Credit Suisse, quien asegura que a este
tipo de inversor les gusta esas dos características: precio bajo y niveles de
aceptación para las CACs más altas que los bonos globales.
"Preguntan, consultan, llaman, están analizando la
situación pero no están entrando de manera fuerte", resume Chodos.
Por su parte, Santiago
López Alfaro, socio y director de Delphos Investment, estima que en los últimos
días hubo fondos distressed entrando en Argentina, aunque él no coincide en
llamar a estos inversores como buitres. "Son fondos que están
acostumbrados a comprar en paridad de 40% o 50% en bonos de compañías
complicadas, pero no quebradas, ni tampoco en default", explica. "Ahí
sí es donde entran los buitres", aclara.
Para López Alfaro, que administró una cartera de más de
50.000 millones de dólares cuando timoneaba el FGS de la ANSES, "a los
buitres sólo les interesa litigar, entran cuando cuando los bonos ya están
defaulteados". Ahora, agrega, los que están ingresando son fondos
distress, "con compras de títulos provinciales y algo de
soberanos".
En la misma línea, Gustavo Neffa, socio y director de
Research for Traders, asegura que "los fondos buitres irrumpen con precios
más bajos". El analista destaca que todavía "no está declarado
el default, ni la
reestructuración, con lo cual puede haber sorpresas negativas". Por eso,
concluye, "todavía no es momento para fondos de este tipo".
Para Neffa, "una zona
atractiva para buitres es con los bonos en un precio de entre u$s25 y u$s30".
Para eso, agrega, "primero debería declararse el default, y en ese caso ver
cuál es el plan alternativo".
Un momento más para abogados que para analistas
En cuanto a las "sorpresas negativas" a la que
hacía referencia Neffa, gran parte está asociada a la propuesta del candidato
del Frente de Todos para reestructurar la deuda. "Todavía hay que ver la
propuesta (de canje o reestructuración), pero creo que Alberto Fernández
todavía tiene poder de sorprender al mercado fuertemente,
según lo que dio a entender", explica el director de Research for Traders.
"El mercado no le cree
que vaya a hacer un reperfilamiento sin
quita y sin dolor, porque tampoco van a querer bajar los gastos", acota
Neffa.
Justamente, la incertidumbre política y la falta de certezas
sobre lo que harán cualquiera de los dos candidatos con más chances de ser
electos respecto al futuro de la deuda hace que la volatilidad sea moneda corriente
en el mercado de bonos.
"Apenas recuperan un
poco, dan oportunidad para salir, ya que hay muchos que se están resignando a
vender", explica un experimentado trader, quien considera que a
estos precios "es momento para abogados".
Para Mariano Sardáns, CEO
de la gerenciadora de patrimonios FDI, gran parte de los que vendieron bonos son "plazofijistas (inversores minoristas
con poca experiencia en el mercado de títulos públicos), que se asustaron con
la caída del precio y desarmaron su cartera".
El especialista, que considera a los bonos Discount y Par
como los "intocables ante
cualquier proceso de reestructuración", sostiene que el mercado hoy refleja
precios de "pánico", y lejos está el país de una crisis de liquidez.
En las últimas semanas, los minoristas también dijeron
presente en el mercado de bonos con la
operatoria del famoso "rulo financiero", con el que lograban
rentabilidad aprovechando la brecha entre los distintos tipos de cambio, con
lacompra y venta de bonos.
Este negocio no sólo obligó al Banco Central y a la Comisión
Nacional de Valores a poner trabas para evitar la operatoria, sino que hasta
llegó a saturar la plataforma de operaciones de BYMA y de varias ALyC (Agente
de Liquidación y Compensación, lo que antes se denominaba Sociedad de Bolsa).
El peso de los
grandes fondos del exterior
Además de fondos buitres, distressed y minoristas, el resto
de los inversores extranjeros también sigue entrando en bonos locales, aunque
con menor fuerza que hace unos meses.
"En mayo o junio, cuando se estabilizó el tipo de
cambio tras el salto de marzo y abril, el carry trade generó rendimientos de
entre el 10 y el 20% en dólares. Ahí fue la última vez que estuvimos en el
radar de inversores extranjeros", explica el analista de una ALyC y acota:
"En ese momento, uno de los títulos más buscados eran las Lecaps".
Para Neffa, hoy en día gran parte de los inversores que
entran a bonos lo hacen con un
horizonte de inversión de cortísimo plazo. "El
que está comprando ahora lo hace simplemente por un posicionamiento estratégico
de corto plazo y que posiblemente pueda tener un mercado de trading donde vendan estos activos días
después", explica el director de Research for Traders.
"Es un mercado de trading,
no veo posicionamiento importante de inversores de afuera", apunta y
agrega que fondos como PIMCO o BlackRock es muy poco lo que tienen de
activos argentinos respecto a su portafolio global. "Quizá se
sobredimensionó porque tienen mucho de la emisión del TJ20 (el Bono de Política
Monetaria) pero su posición es menos del 0,1% de su cartera, no les mueve el
amperímetro", destaca.
Uno de los que pudo sondear en primera persona el apetito de
los fondos del exterior por los activos locales fue Daniel Chodos, de Credit
Suisse, quien en septiembre se reunió con inversores en Nueva York, Boston y
Londres.
"En general, los inversores estaban decepcionados con
los acontecimientos recientes y tenían opiniones negativas sobre Argentina.
Muchos piensan que la estabilidad financiera sigue en riesgo dada la caída
continua de las reservas de divisas del Banco Central y la disminución de los
depósitos en dólares de los locales", escribió Chodos en un informe a sus
clientes al regreso de su viaje.
Cómo lo ven en Londres y Nueva York
El estratega del banco suizo destaca que a pesar de la falta
general de liquidez del mercado local y las pocas operaciones en el mercado
desde las PASO, Argentina atrajo mucha atención en sus reuniones. "La
mayoría de los clientes que conocimos están largos en bonos en moneda
local, en deuda soberana, o en moneda argentina", plantea Chocos en el
informe.
Además, muchos de los
inversores que vieron en Estados Unidos se sorprendieron por la reciente
apreciación del peso en el mercado "contado con liqui", o Blue Chip Swap (BCS), como llaman en el
mundo a esa cotización. "Si los controles de capital continúan
endureciéndose, esperaríamos que el diferencial entre la tasa BCS y la tasa
spot oficial se amplíe nuevamente", advierte Chodos.
Respecto de la posible reestructuración de la deuda, hubo
diferentes puntos de vista entre los clientes, aunque el consenso en general
fue que "se necesita algo más que una extensión de los vencimientos para
que el servicio de la deuda del gobierno sea sostenible", destacó el
estratega del Credit Suisse.
Según su visión, algunos inversores en Estados Unidos
piensan que una reestructuración suave (como la de Uruguay en 2003) será
suficiente, aunque hay otros que creen que será mejor que el nuevo gobierno
defaultee más temprano que tarde.
"El consenso es que
una reestructuración exitosa necesita el apoyo del FMI y un plan económico creíble, con el compromiso
del nuevo gobierno de mantener el saldo presupuestario primario en superávit en
el futuro previsible", destaca Chodos.
Por último, revela que en Londres hubo cierto interés de sus
clientes por entrar en bonos locales, más
allá del desincentivo que generan los controles de capital.
"Algunos inversores han estado interesados en discutir
cuál sería un buen nivel de precios para entrar largos en exposición a deuda
soberana", cuenta Chodos.
"Según nuestras discusiones -agrega-, creemos que si
los valores volvieran a caer por debajo de u$s40, veremos un repunte en la
compra de intereses de partes de la comunidad de mercados emergentes".
Dentro del escaso nivel de operaciones que se maneja en
activos locales, hay todo tipo de inversores, la mayoría con un perfil de
riesgo elevado, en línea con la alta rentabilidad que están
ofreciendo. Los buitres, mientras tanto, ya entraron al mercado con
pequeñas posturas y se mantienen agazapados, a la espera de mejores precios
para volcarse de lleno a estos bonos.
|