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Por Sofía Diamante - La sábana corta se hace sentir cada vez
más en la política monetaria del Banco Central: mientras ayer convalidó una
nueva baja en la tasa de Leliq, al mismo tiempo volvió a intervenir en el
mercado de cambios para evitar una mayor suba del dólar. Según los analistas,
la entidad que conduce Guido Sandleris recurre a una mayor flexibilización
monetaria para intentar aliviar un poco el alto costo financiero que impacta en
la actividad. Pero esta estrategia tiene riesgos -dicen-, que podrían derivar
en una mayor brecha entre el precio del dólar oficial y los paralelos.
La divisa cerró
ayer a $ 60,24 en promedio para la venta al público, cinco centavos arriba del
cierre anterior, y a $57,85 en el mercado mayorista, con una caída de un
centavo, producto de la venta de dólares del Gobierno. La tasa de Leliq, en
tanto, retrocedió de 72,97% a 71,92% y acumula un declive de 14,07 puntos en
las últimas 18 ruedas. "Se está viendo que el Central empuja la tasa a la
baja entendiendo que el control de cambios le da más margen por ese lado, pero
esto no es gratis y lo está pagando con intervenciones y con brechas que se van
incrementando", analizó Gabriel Caamaño, de la consultora Ledesma, que
dice que la mayor inyección de liquidez es para atenuar la caída de la
actividad.
Con esta mirada
coincide Gabriel Zelpo, economista de la consultora Seido: "Esta baja de
tasas hay que relacionarla con la incobrabilidad, que está altísima. Hay
quiebras significativas en el sistema. Si esto se incrementa, termina afectando
a los bancos, que no podrán cobrar los préstamos, y por lo tanto el Banco
Central deberá salir al rescate con mayor emisión, lo que podría derivar en una
hiperinflación. No se podía seguir insistiendo con tasas de interés en los
cielos. Es muy duro para el sistema financiero".
Nicolás Burzaco, economista de Cohen, señaló también el costo altísimo que
tienen para las empresas el descuento de cheques y el giro en descubierto.
"Si se sostienen mucho tiempo estas tasas altas, se destruye el
financiamiento, del que dependen casi todas las pymes. Por eso el Gobierno está
constantemente sacando líneas de tasas productivas", comentó.
La baja de tasas
podría desincentivar a las empresas a seguir invirtiendo en instrumentos en
pesos, lo que derivaría en otras inversiones que terminan ampliando la brecha
de precios entre el oficial y el dólar bolsa o contado con liquidación.
"Todas
estas regulaciones conspiran contra la oferta de dólares privados. Hay un
montón de individuos que tienen dólares en sus cuentas comitentes y no los
pueden sacar libremente. Hay un conjunto de regulaciones que pueden originar un
golpe sobre la valuación de dólar después del 27 de octubre", dijo Diego
Martínez Burzaco.
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