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Si bien hace años
el sistema financiero comenzó a transitar el camino para generar las
condiciones necesarias en pos del desarrollo de las finanzas sustentables, en
los últimos tiempos ese proceso se ha acelerado de la mano de iniciativas
elaboradas en forma conjunta, pero también a partir de innovadoras propuestas
impulsadas de manera particular. En el primer caso resulta un verdadero hito el
Protocolo de Finanzas Sostenibles en Argentina que firmaron hace tres meses 18
entidades bancarias públicas y privadas, junto a las tres asociaciones (ABA,
Abappra y ADEBA), en busca de promover los proyectos con impacto ambiental
positivo y fomentar una cultura de sostenibilidad y capacitación interna. “El
Protocolo identifica la sostenibilidad como guía para el sector financiero,
busca facilitar y fomentar en entidades financieras del país la implementación
de las mejores prácticas y políticas internacionales que promuevan una
integración entre los factores económico, social y ambiental, para encaminarse
hacia un desarrollo sostenible de la industria financiera”, comentó a Ámbito
Biz Constanza Gorleri, gerente de Sustentabilidad de
Banco Galicia. Se trata de un acuerdo marco que representa un punto de partida
para la creación de modelos de negocios de triple impacto, procurando no sólo
ser rentables, sino también generar impacto social y cuidar el ambiente.
Pero más allá de
este trabajo mancomunado, algunas entidades están erigiendo su propio sendero
del desarrollo financiero sustentable. Es el caso de Santander Argentina y sus
sucursales de integración social (SIS), ubicadas en barrios carenciados.
“Acabamos de inaugurar una en el Barrio 31 de Retiro. No hay otro banco que
tenga tantas sucursales en este tipo de barrios”, acotaron voceros de la
entidad. El presidente de Santander Argentina, Enrique Cristofani, adelantó que
el banco prevé inaugurar cinco SIS más hasta fin de año, en Villa Carlos Gardel
(El Palomar), Villa 20 (Villa Lugano), Villa Itatí (Quilmes), Villa Jardín
(Lanús) y Maquinista Savio (Escobar). Con estas aperturas, llegará a 10
oficinas de este tipo en el país, que integrarán a 230 mil personas más al
sistema financiero.
Por su parte, el
Banco Galicia, junto con el Gobierno porteño y un grupo de inversores sociales,
lanzó el primer Bono de Impacto Social (BIS), con el objetivo de implementar un
programa de inserción laboral para jóvenes vulnerables del sur de la Ciudad, en
una iniciativa de articulación público privada inédita en Argentina. “Los
inversores sólo recuperarán su capital en función de los resultados alcanzados
por el programa, que son auditados de manera independiente. Se trabajará
durante 2 años para favorecer a 1.000 jóvenes de entre 17 y 24 años,
enfocándose en sus necesidades particulares, incluyendo formación en
habilidades técnicas y socio-emocionales, orientación y apoyo para la inserción
laboral, e intermediación con empresas para su contratación”, describió
Gorleri.
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