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Por Juan Gasalla - El pago
de la deuda, al que se sumará en las próximas ruedas también el de las Letras
del Tesoro que no están “reperfiladas”, obliga a seguir la cuenta diaria
de reservas internacionales en las arcas del Banco Central.
Éstas cayeron el
martes debajo de los 48.000 millones de dólares. En seis meses, desde
el récord de USD 77.481 millones del pasado 9 de abril, los activos
internacionales cedieron en USD 29.568 millones o un 38,2%, una pérdida
sin precedentes desde 2001.
“Recordemos que
estas básicamente explican su goteo diario por algunas de estas
razones: pago de deuda, intervenciones en el mercado de cambio -que
se mantienen aún tras el ‘cepo’-, y salida de depósitos en esta
moneda del sistema”, resumieron desde Portfolio Personal Inversiones.
Las reservas
internacionales restaron el miércoles USD 73 millones y alcanzaron los USD
47.913 millones, según datos sujetos a ajuste. Estos activos cedieron unos
USD 18.396 millones desde el 12 de agosto pasado, un 27,7%, para quedar en
mínimos desde el 29 de octubre pasado.
El principal
fundamento de la baja de reservas es el pago de deuda. El virtual default
selectivo por el “reperfilamiento” cerró cualquier la alternativa de renovar
vencimientos de corto y largo plazo en el mercado de capitales.
Por otra parte, la
postergación de un desembolso de USD 5.400 millones del Fondo Monetario Internacional
(FMI), previsto para septiembre, redujo la disponibilidad de divisas del
Gobierno. De todos modos, este mes el organismo multilateral autorizó para la
cancelación de vencimientos la utilización de unos USD 7.200 millones, que
habían ingresado en 2018 para fortalecer la reservas del BCRA, vapuleadas
entonces por el colapso de las Lebac.
El uso de estos
fondos, sin un ingreso de nuevos dólares del acuerdo stand by,
impacta directamente en el nivel de activos del Central.
Además, a partir de
la dura derrota del oficialismo en las PASO se acentuó el retiro
de dólares de cuentas bancarias, aunque en las últimas ruedas se observó una
desaceleración en el ritmo de la “fuga”.
La salida de
depósitos en dólares de cuentas a la vista del sector privado superó
los USD 11.300 millones en los dos meses transcurridos desde el triunfo
de Alberto Fernández en las elecciones primarias.
La diferencia
entre depósitos en dólares en los bancos locales (USD 21.112 millones el 7
de octubre pasado) y los préstamos en dólares otorgados por las
entidades se cuenta como reservas.
Los préstamos
en dólares cedieron a la par que los depósitos, pero en menor proporción,
unos USD 3.000 millones, desde los USD 16.247 millones del 9 de agosto a
los USD 13.198 millones del 4 de octubre.
Por lo tanto,
la caída de reservas en concepto de encajes fue de unos USD 8.300 millones en
los dos meses post-PASO. Estos encajes, es decir depósitos en dólares que
se cuentan como reservas, hoy suman unos USD 7.914 millones, menos de la mitad
de los USD 16.252 millones del 9 de agosto.
Por otro lado,
el Banco Central continúa vendiendo dólares en la plaza cambiaria.
Como complemento del “cepo”, que moderó la demanda, inyecta divisas para
sostener la oferta y mantener “congelado” el tipo de cambio por debajo de
los 60 pesos por dólar en la plaza mayorista.
Entre el 12 y el 14
de agosto el mercado cambiario asimiló el resultado electoral con un salto
de 33,5% para el precio del dólar mayorista, de 45,25 a 60,40 pesos. Pero
desde entonces la divisa “lateralizó” para operarse este miércoles a
$57,97, con una baja moderada de 4% en poco menos de dos meses, en los que
la inflación avanzó cerca de 10 por ciento.
“Dicha estabilidad
viene en parte como consecuencia de la intervención del BCRA, para
responder a la demanda de la divisa y moderar la tendencia alcista”, afirmaron
los analistas de Puente.
La entidad que
preside Guido Sandleris acumuló entre el 12 de agosto y el 4 de
octubre un saldo neto negativo de USD 3.589 millones por sus intervenciones
en el segmento de contado.
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