|
Acasi dos meses del salto del dólar tras las PASO, los exportadores
continúan ajustándose no solo a este factor, sino también a la obligación de
liquidar divisas tras la concreción de sus negocios internacionales.
Con un dólar que hasta ese momento estaba a $45 -y que ya parece
lejano-, muchos exportadores consideran que representaba un atraso cambiario
para su negocio.
Para Pablo Kleppe, gerente general de Kleppe S.A. -empresa que exporta
peras, manzanas y cerezas a más de 40 países- el atraso no solo existía con el
dólar a $45. "Nuestra industria lleva cerca de diez años con un atraso
cambiario muy importante y constante", dice.
"El atraso cambiario afecta a todos los sectores de la
economía", destaca Jorge Barisonzi, presidente de IMS, una pyme dedicada a
fabricar displays para comida y que exporta a países africanos. "Hace un
año -señala-, el valor del dólar rondaba los $40 y con tazas del 60% solo había
existido un aumento de la moneda norteamericana del 10%, con lo cual ese atraso
cambiario era claro, y el Gobierno lo mantuvo artificialmente para llegar a las
PASO con un dólar más controlado, generando todo tipo de distorsión en la
economía, y una explosión posterior a las PASO que lo hizo incontenible".
"Y es algo que hacen todos los gobiernos, desde hace años",
añade.
Los empresarios consultados coinciden en que las devaluaciones bruscas
no favorecen a sus negocios. "Generan incertidumbre, problemas con la
cadena de provisión de piezas (porque se pierden los precios relativos), pánico
entre los proveedores y clientes, quedan ventas a precio antiguo que no podemos
cobrar con un reajuste por tipo de cambio. Por ahí se cree que con la
devaluación se benefician los exportadores. pero en especial los exportadores
industriales tienen sus costos relacionados con el dólar, con lo cual, más nos
convendría es tener un tipo de cambio estable para poder planificar nuestro
trabajo", dice Barisonzi.
Hoy, con un dólar que ha mantenido su valor ($60), los exportadores
comienzan a tener un panorama más amplio sobre las normas del nuevo régimen
cambiario, que frenaron en su momento muchas operaciones por la incertidumbre
generada.
Sin embargo, las demandas del sector son siempre las mismas: baja de
costos, de tasas de interés, dólar estable y quita de retenciones. Jorge Cervi,
presidente de Mario Cervi e Hijos S.A., remarca que "más allá de todos
estos inconvenientes relativos a los costos, a la suba de la moneda y demás,
existen serios problemas de infraestructura que debemos enfrentar: las rutas y
caminos del Alto Valle están muy mal estado, además de los sistemas de riego".
Por eso, los empresarios demandan a la próxima administración una serie
de medidas.
Para Nicolás
Sánchez, CEO de Grupo Prima, dueño de la comercializadora Patagonian Fruits y
de Moño Azul S.A., la primera medida necesaria parta el sector es la quita de
retenciones, seguida de medidas que contengan los saltos en el valor del dólar.
"Luego, sería fundamental trabajar en las escalas de las cargas sociales,
se estaban trabajando, debemos seguir por esa senda", dice.
En tanto, Barisonzi
suma a estas peticiones que "se mantenga una economía abierta que permita
comercializar con más países e importar insumos para tener mejores
productos". Y añade: "Debemos lograr acuerdos comerciales con países
que nos permitan aumentar nuestra exportación industrial, lograr alianzas
estratégicas con países como México, Colombia y Perú, que son mercados
potenciales muy importantes para la Argentina, potenciar créditos reales
blandos para la compra de equipamiento y continuar con la idea de promover a
las exportaciones como una política de Estado".
|