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Por Eugenia Baliño
- Al ritmo de la baja de tasas de Leliq que viene impulsando el Banco
Central en las últimas semanas, y con la morosidad en aumento,
bancos aceleraron la rebaja en los costos de financiamiento para empresas y
familias.
Según los datos del Banco
Central, la tasa de los adelantos en cuenta corriente, una de las
líneas más utilizadas por las empresas para fondearse a corto plazo, pasó de un
promedio de 90% al inicio de septiembre a 74,8% ayer. En tanto, el interés de
los préstamos personales cayó de 74,8% a 64,8% en el mismo lapso.
De esta forma, las tasas de
los créditos bancarios se acercan a los niveles pre PASO.
Desde que el Gobierno
implementó el cepo cambiario en el arranque de septiembre, y el BCRA decidió
relajar el ajuste de la base monetaria, el rendimiento de las Leliq a 7 días se
redujo 14,3 puntos porcentuales (de 85,27% a 70,98%).
Según analistas, la decisión
del BCRA de convalidar tasas cada vez más bajas tiene que ver
con su intención de comenzar a darle algo de aire a la economía en la previa
electoral y evitar que la incobrabilidad, que viene creciendo de la mano de la
recesión, se transforme en un problema aún mayor para el sistema financiero.
De acuerdo a los últimos datos
informados por el Central, el ratio de morosidad del crédito total al sector
privado llegó a 4,7% en julio, su nivel más alto desde fines de 2005. La
cartera de préstamos en situación irregular tuvo un crecimiento interanual de
2,4 puntos y se espera que la tendencia se haya acentuado en los meses
siguientes. Hoy el BCRA dará los números de agosto en su "Informe sobre
Bancos".
En el análisis por sector
surge que la mora de los préstamos a las empresas alcanzó el 4,6% de esa
cartera, mientras que en el caso de las familias llegó a 4,8 por ciento.
"Los bancos están
teniendo problemas, la morosidad está teniendo un impacto importante producto
de la situación económica", señaló el analista financiero Christian
Buteler, quien además destacó que la baja de las tasas de las últimas semanas
aún no basta para hablar de un alivio sobre la actividad.
"La tasa en 85% o en 70%
para la economía es prácticamente lo mismo. Hoy tenés un mercado de crédito
totalmente cerrado, porque a esas tasas no podés financiar ninguna actividad
productiva", señaló el analista financiero Christian Buteler.
"El mercado de crédito
está prácticamente paralizado", agregó.
Los préstamos en pesos al
sector privado cayeron en septiembre un 3% en términos reales, de la mano de
una contracción en las líneas destinadas al financiamiento del consumo del 4,7%
real.
Si bien los datos del BCRA muestran
que el crédito a las empresas tuvo un incremento mensual en su stock de 2,2%,
sigue sigue siendo el sector más castigado en el acumulado del año, con un
desplome interanual de 37,6 por ciento.
Desde la consultora LCG
estiman que 2019 cerrará con un stock de préstamos al sector privado en torno a
7,6% del PIB, el menor nivel de los últimos quince años.
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