Como el Banco Central brasileño tiene activos en dólares, la suba del real –que se encuentra cerca de máximos en cinco años– perjudicó su balance financiero en 2005. La autoridad registró el año pasado pérdidas por 10.454 millones de reales (unos u$s 4.545 millones) cuando en 2004 había obtenido una ganancia de 2.537 millones de reales (u$s 998 millones de entonces). El presidente del Central, Henrique de Campos Meirelles, dijo ayer en Nueva York no tener "una meta ni una banda" y que la institución "no trata de influir en el tipo de cambio". "Lo que tenemos es una meta de inflación y ése es el sistema más exitoso utilizado por los bancos centrales del mundo", indicó. Meirelles se mostró confiado de que será el mercado el que corregirá el tipo de cambio.
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