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Por Martín Dinatale - Hubo
mensajes y expectativas para todos los gustos. Pero prevaleció el clima de
incertidumbre, dudas y signos de interrogantes en torno al futuro inmediato de
la Argentina. En líneas generales, el tono optimista del oficialismo macrista
brilló por su ausencia al igual que la presencia de figuras vinculadas a
Alberto Fernández, en el agasajo que hubo este mediodía en la fiesta
nacional de España, que se celebró en la embajada que representa Francisco
Javier Sandomingo Núñez.
En los
amplios salones, con carpa incluida, de la sede diplomática situada en Barrio
Parque había figuras de todos los colores políticos y embajadores de la Unión
Europea, América y Asia. También empresarios con inversiones en el país. Y
las preguntas reiteradas a menos de un mes de las elecciones presidenciales
eran: “¿Si gana Alberto Fernández, gobernará Cristina Kirchner?”; “¿Qué pasará
si se cierra la economía?”; “¿Cómo seguirá el acuerdo Unión Europea-Mercosur?”;
“¿Será Felipe Solá el canciller que se viene?”; “¿Podrá Macri llegar al
balotaje?”.
No hubo
respuestas para tanto nivel de expectativa. El embajador español trató de
elaborar un discurso de tono optimista frente a la incertidumbre. “Nuestra
relación con Argentina sigue siendo tan íntima y robusta como siempre, una
relación en la que compartimos creencias y valores y hablamos el mismo
idioma. España, los españoles, estamos presentes en multitud de sectores
de la vida argentina, desde la cultura a la economía y seguiremos en esa línea”,
dijo Sandomingo Nuñez.
Sin
embargo, un manto de dudas quedó picando en el mensaje del embajador
español al hablar del futuro del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y
la Unión Europea. “Parece ahora que a ambos lados del Atlántico han
surgido ciertas dudas sobre sus virtudes. Son dudas legítimas a
las que habría que intentar dar respuesta porque no tendremos acuerdo sin el
consenso de todos. De todos modos nosotros seguimos defendiendo la
necesidad del acuerdo por muchas razones, pero sobre todo porque por
experiencia sabemos que la integración, cualquier forma de integración, es un
ejercicio en el que dos y dos siempre suman más de cuatro y los beneficios
superan con mucho, y más pronto que tarde, a los inevitables costes que
cualquier acuerdo de estas características lleva aparejados”, expresó el
diplomático.
No hizo
falta que el embajador español aclarara demasiado cuáles son las dudas que
prevalecen al menos de este lado del Atlántico. Un embajador de la Unión
Europea comentó sin vueltas a Infobae: “Si vemos a Alberto con
Cristina vemos una Argentina pesimista y si la sacamos a la ex presidenta vemos
todo mejor”. No fueron los únicos mensajes de la diplomacia extranjera apostada
hoy en la Fiesta Nacional de España.
Desde
Asia, al menos dos diplomáticos que están desde hace más de cinco años en la
Argentina coincidieron en que Alberto Fernández “es un hombre moderado que no
se dejará llevar por el kirchnerismo duro”. El comentario lo acompañó el
diputado massista José Ignacio De Mendiguren quien reveló
ante los comensales de paella y jamón ibérico que “el gran
actor de compensación en una gran coalición como el Frente de Todos
será Sergio Massa”. La cita no llevó tranquilidad a los embajadores
asiáticos y mucho menos a uno de los diplomáticos europeos que compartía el
corrillo.
Las
apuestas mayores que circulaban en la embajada de España este mediodía eran
elementales: ¿Será Felipe Solá el canciller? Nadie arriesgó apuestas
más allá de que parece ser el número puesto por el candidato presidencial del Frente
de Todos para ocupar el sillón del Palacio San Martín. Pero también hubo
diplomáticos que arriesgaban sus fichas por Jorge Argüello y en menor
medida por Jorge Taiana.
También
se escucharon ciertas quejas de algunos sectores de la diplomacia europea
respecto a las preferencias de Alberto Fernández por las embajadas de Rusia y China, en virtud de los
encuentros reservados que ya mantuvo con los representantes de esos países como
adelantó Infobae hace unos días. “Sería bueno que si
Alberto llega a la Presidencia haga un fuerte equilibrio entre China y Estados
Unidos”, alcanzó a decir el diplomático de un país central de la UE.
En el
aire quedó picando también la pregunta de lo que pasará si el nuevo gobierno se
inclina por el gobierno de Venezuela de Nicolás Maduro y sale del Grupo de
Lima. recordaron varios las palabras del embajador norteamericano Edward Prado que
pronunció en la cena del Centro de Estudios Americanos: “no hay que
volver a los errores del pasado”, dijo el diplomático norteamericano el lunes
pasado en el Hotel Alvear.
En
virtud de la política interna, el ex senador Eduardo Menem repartió quejas en
la fiesta Nacional de España hacia el kirchnerismo. “Estoy cansado de que todos
confundan al peronismo con Cristina Kirchner. Y el peronismo es mucho más que
eso”, dijo a los que se le acercaron a saludarlo.
Llamó
la atención que no hubo referente alguno de Alberto Fernández en la gala española.
Se lo vio al pasar al ex diputado frepasista Darío Alessandro, amigo de varios
albertistas, aunque definido hoy en las filas de Roberto Lavagna. Tampoco
hubo en la fiesta de España referentes de peso del gobierno nacional. Se los
vio a referentes de segunda línea de la Cancillería aunque no hubo ministros o
secretarios de Estado visibles. Solo estaban el director de Migraciones Horacio
García y el secretario de la provincia de Buenos Aires Adrián Perechodnik.
Un
puñado de dirigentes de Juntos para el Cambio como el diputado Jorge Enriquez,
Eduardo Amadeo o el mendocino Ernesto Sanz arriesgaron la posibilidad de un
balotaje. “Estamos cerca y podemos dar pelea para noviembre”, se
entusiasmó Enriquez. También esbozó optimismo macrista el secretario de Relaciones
Internacionales de la Legislartura porteña Pablo Garzonio, quien tiene llegada
a todas las embajadas.
Entre
los empresarios presentes hubo referentes de las companías españolas Air
Europa, BBVA, Bodega Séptima, Raventós Codorníu, Codere, Estrella Galicia,
Freixenet, Iberia, Indra, La Liga, Naturgy, NH Hoteles, Telefónica Movistar y
Urbaser Argentina.
Hacia
el final el embajador Sandomingo Nuñez ensayó una salida decorosa para la
ocasión en su mensaje: “Estos no son tiempos fáciles, ni aquí ni en ninguna
parte, y desde luego compartimos la preocupación de todos los argentinos por
las dificultades que se ven obligados a enfrentar. Pero no tenemos ninguna duda
de que las superarán, y pueden tener la certeza de que, en el empeño, cuentan
con nosotros”, dijo.
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