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Por Juan Gasalla - En los
últimos dos meses el Banco Central acentuó
sus intervenciones en el mercado mayorista para abastecer la oferta y
mantener acotado el movimiento alcista del tipo de cambio.
Inmediatamente
después de la derrota del oficialismo en las elecciones primarias,
el dólar en el segmento interbancario saltó de $45,25 el 9 de agosto
a $60,40 el 14 de agosto, pero su volatilidad empezó a acotarse a la
mínima expresión por la inyección diaria de divisas de la
entidad monetaria.
Las ventas del BCRA
en el mercado de cambios y los pagos de deuda fueron los factores que
desencadenaron una importante caída en las reservas, además del retiro de
depósitos de los bancos. Entre el 12 de agosto y el 8 de octubre, el BCRA
“sacrificó” USD 3.926 millones por sus ventas de contado.
Los activos
internacionales del Banco Central se ubicaron el viernes en USD 47.844
millones, el nivel más bajo desde el 23 de agosto de 2017, meses antes de la
corrida de las Lebac y el acuerdo con el Fondo Monetario, cuando sumaron 47.783
millones de dólares.
En los dos
meses posteriores a las elecciones primarias, las reservas acumulan
una baja de USD 18.465 millones (-27,8%) desde los USD 66.309 millones del
9 de agosto.
Justamente los
préstamos del organismo habían elevado a las reservas a un récord histórico de
USD 77.481 millones el 9 de abril de 2019. Desde entonces han caído de forma
continua casi USD 30.000 millones, para restar un 38,3 por
ciento.
Y desde que inició 2019,
el retroceso de los activos internacionales fue de USD 18.013 millones (-27,4%)
desde los USD 65.796 millones del 28 de diciembre de 2018.
Las reservas
acumularon la semana pasada una baja de USD 333 millones, mientras que en lo
que va de octubre la pérdida acumulada llegó a los 859 millones de dólares.
Las posturas
vendedoras del Central en el spot promedian en octubre
poco menos de USD 100 millones diarios. Hasta el 10 diciembre quedan 39 ruedas
operativas, que exigirían ventas extra de la banca oficial en
un rango de 3.600 a 4.000 millones de dólares en menos de dos meses
si se pretende sostener el ritmo de intervención presente, para amarrar el
tipo de cambio en niveles no lejanos a los exhibidos ahora.
El presidente del
Banco Central, Guido Sandleris, reconoció el viernes la “fuerte
caída” de las reservas tras las PASO, pero destacó que “se observó una
reducción en la tendencia bajista” de las tenencias de la entidad.
Sin embargo,
Sandleris no precisó el monto de las reservas netas o de libre disponibilidad,
bajo el argumento de que “esa eso no es información que hace pública el Banco”.
El estado de las reservas netas
Es que de los poco
más de USD 47.000 millones contabilizados, en la actualidad quedan
unos 130 mil millones de yuanes, producto del swap de
monedas con el Banco Popular de China, que no pueden ser usados sin acuerdo del
país asiático. A un tipo de cambio de 7,07 yuanes por dólar, representan el
equivalente a USD 18.400 millones por esta colocación realizable en
divisas.
Situación comparable
es la del refuerzo de reservas por poco más de USD 2.600 millones por
la vigencia de un préstamo otorgado por el Banco de Pagos
Internacionales (BPI o Bank for International Settlements-BIS,
en inglés).
Tampoco integran
las reservas netas los encajes bancarios, calculados como diferencia entre
los depósitos en moneda extranjera, menos los préstamos en moneda extranjera.
Al 9 de octubre, dicha diferencia era de unos USD 8.090 millones, entre
depósitos en efectivo del sector privado por USD 20.982 millones y préstamos al
sector privado en moneda extranjera por USD 12.892 millones, al 9 de octubre
pasado.
El Tesoro
empezó a emplear este mes unos USD 7.200 millones que hasta entonces no
podían utilizarse sin aval del FMI, pues inicialmente fueron otorgados con
carácter precautorio, como parte del primer desembolso del stand by,
en junio de 2018. De este monto ya se habrían consumido unos USD 2.000
millones, aunque podrían quedar disponibles para 2020 –descontados
pagos de acá hasta fin de año- unos 1.800 millones de dólares.
Como el FMI
postergó sin fecha el desembolso del tramo del stand by por
USD 5.400 millones que se esperaba en septiembre, compensó al Tesoro con esas
divisas, para otorgarle mayor libertad de acción y distender la presión sobre
las reservas.
Otros USD
1.500 millones, aproximadamente, corresponden a pases y otros préstamos,
que integran las reservas brutas, pero no las netas del BCRA.
Por lo tanto, hoy
las reservas de libre disponibilidad o netas del BCRA rondan los USD 12.000
millones y su nivel en el corto plazo dependerá de la
intensidad con la que la autoridad monetaria decida intervenir con ventas de
contado hasta el 10 de diciembre.
De acuerdo a los
equipos técnicos del Frente de Todos, las reservas de libre disponibilidad
de la entidad monetaria apenas superarían los USD 11.000 millones para el
10 de diciembre, cuando se realizaría un eventual traspaso de mando.
El
economista Martín Tetaz consideró que “luego de las elecciones, quien
asuma el 10 de diciembre necesitaría que no se toque un solo peso de los
USD 17.000 millones de reservas de libre disponibilidad -incluyendo los
fondos autorizados por el FMI-, porque con ese dinero podría hacer frente
a los compromisos de deuda en moneda extranjera, que son aproximadamente el 50%
de las necesidades de financiamiento” de 2020.
“Pero si
el resultado del 27 asusta a los ahorristas que buscan dolarizar
depósitos e incentiva a los importadores a acelerar sus compras, al tiempo que
induce a los productores a frenar sus exportaciones, la presión sobre el
dólar oficial solo podrá ser canalizada por tres vías alternativas: caída
de reservas, endurecimiento del cepo o mayor devaluación”,
puntualizó Tetaz.
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