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Por Pablo Wende - A partir de
mañana empieza a calentar los motores la tradicional reunión anual del FMI en
Washington, que traerá como una de sus grandes novedades a la flamante titular
del organismo, la búlgara Kristalina Georgieva. Pero indudablemente la
Argentina será gran protagonista de las próximas jornadas. A menos de dos
semanas de las elecciones presidenciales, inversores de todo el mundo están
pendientes de lo que podría ocurrir con la economía argentina a partir del 10
de diciembre.
Y si bien el equipo
económico viajará en pleno mañana, también el candidato de Frente de Todos,
Alberto Fernández, tendrá su representación. No será por supuesto en la
asamblea formal del FMI, que reúne a los ministros de Hacienda y presidentes de
Bancos Centrales de todo el mundo. Sin embargo, los economistas Guillermo
Nielsen y Emanuel Álvarez Agis serán los que disertarán en
varios encuentros con fondos y bancos de inversión.
Es un clásico que
las grandes entidades globales armen sus principales reuniones anuales en
paralelo con el encuentro del Fondo, aprovechando que funcionarios de las áreas
económicas de todo el mundo confluyen en la capital norteamericana. Pero en
esta ocasión hay especial interés por escuchar a economistas muy cercanos a
Fernández, considerando que en pocos días podría transformarse en el presidente
electo de la Argentina.
Álvarez Agis ya
estuvo hace un mes en varias reuniones privadas con inversores en Nueva York,
donde presentó un trabajo sobre las perspectivas económicas de la Argentina
para 2020. Esa presentación tenía una particularidad: muchos gráficos y ni
una solo concepto escrito. Claramente no quiso dejar huellas de afirmaciones
que luego podrían comprometer al candidato de Frente de Todos. Fue en
coincidencia con la visita que Alberto Fernández realizó a España y Portugal.
El economista hablará en un gran evento organizado por Bank of America Merrill
Lynch.
Desde las
PASO, Álvarez Agis se transformó en el preferido de los inversores que
quieren saber algo más de lo que planea Alberto Fernández si es electo
presidente, especialmente en materia de deuda. Fue quien primero habló de un
canje “amigable”, con alargamiento de plazo y sin quitas de capital o interés.
Recién hace un par de semanas el propio candidato presidencial reconoció que
eso es lo que está pensando para la reestructuración que se avecina.
Nielsen también
tuvo gran cantidad de reuniones con bancos y fondos de inversión, pero en
Buenos Aires. Es uno de los que más encuentros ha mantenido y se trata de uno
de los economistas de mayor confianza de Alberto Fernández. Sin embargo,
públicamente ha señalado que su principal interés pasa por mantener el
atractivo en Vaca Muerta y procurar que las inversiones sigan llegando, a pesar
del control de capitales e incluso del congelamiento de los combustibles. Está
claro que preferiría no embarcarse personalmente en otra renegociación de
deuda, teniendo en cuenta el desgaste sufrido entre 2004 y 2005, cuando tuvo
que poner la cara ante inversores de todo el mundo para justificar una quita
récord.
Una de las
preguntas que se hacen reiteradamente los inversores en Wall Street es si
Alberto Fernández estará dispuesto a viajar personalmente, en caso que gane las
elecciones el 27 de octubre. Consideran sumamente importante que él mismo
dé señales sobre sus planes y ayude a suavizar los temores sobre un posible
retorno del kirchnerismo al poder. Sin embargo, por ahora se trata sólo de una
expresión de deseos.
En cuanto al equipo
económico, el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, tienen una reunión pactada
con la nueva titular del FMI, aunque ya hace dos semanas se encontró con ella.
También estará presente el número uno del BCRA, Guido Sandleris. Sin embargo,
no se avanzará en la revisión de las metas del segundo y el tercer trimestre
hasta que no se consagre un ganador en las elecciones. Recién allí se verá en
qué condiciones continúa el acuerdo del Fondo con la Argentina y si es necesario
ir a otro tipo de arreglo.
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