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Por Mariano Cuparo Ortiz
- Los ingresos del Tesoro provenientes de la recaudación tributaria cayeron 15%
entre 2015 y septiembre del 2019. La baja es mayor a la de 10% en los ingresos
de Afip, por la devolución a partir de 2015 de los impuestos coparticipables
que detraía Anses,
lo que empeora los números. De esta forma, continúan creciendo las proyecciones
de déficit fiscal de los analistas privados. A pesar de todo el ajuste sobre el
gasto primario, el déficit fiscal terminaría en niveles no demasiado lejanos a
los del 2015. De hecho, la expectativa es que cierre el año en torno a 4,5%
del PBI.
El cálculo de
ingresos percibidos por Hacienda fue realizado por el economista de Ecolatina, Joaquín
Waldman. Tomando al promedio de 2015 como referencia, se observa que la baja en
los ingresos del Tesoro es cada vez mayor y que la brecha con la recaudación de
Afip se agranda. Eso ocurre por el fallo de la Corte Suprema que
declaró la inconstitucionalidad de la quita de 15% para Anses de la
recaudación coparticipable en ese mismo año.
Consultado
por BAE Negocios, Waldman explicó: "Hacienda viene compensando
con otros ingresos, como las rentas del FGS y vendiendo parte esos activos.
Este año, por ejemplo, vendieron un par de termoeléctricas. Pero el fallo de
la Corte Suprema,
que obligó a ir dejando de sacar anualmente 3 puntos de la coparticipación,
hasta que el año que viene se quitará 0%, va a seguir siendo un problema.
Pierde recaudación. Salvo que hagan una medida, o que la actividad crezca mucho
y genere más recaudación. Pero en principio la dinámica es preocupante".
El efecto sobre las
posibilidades de cumplir la meta fiscal de 0,5% es claro. En los hechos, los
privados hace rato dejaron de creer en que Hacienda la logre cumplir. Pero
además la cuestión se agrava si se tiene en cuenta la parte financiera del
déficit fiscal, que sería de al menos 3,3 puntos del PBI. Para Ecolatina, el rojo fiscal
será de 4,5% al finalizar el año.
Para PxQ, tal como
publicó BAE Negocios la semana pasada, el primario totalizará
1,3%, lo que llevaría al rojo total a un mínimo de 4,6%. Para la Consultora
Ledesma, hay dos escenarios y en ninguno se cumple la meta: uno optimista, en
el que el primario es de 0,8% y uno pesimista en el que es de 1%. En ese último
caso el déficit fiscal totalizaría 4,3%. "Es una proyección lógica, aunque
este año será dinámica de lo impensado", dijo su director, Gabriel Caamaño
Gómez.
Ese 4,6% o 4,3% que
esperan los privados para el déficit fiscal del 2019 modera mucho las
expectativas originales de Hacienda y también las presentadas en el Presupuesto
2020. Originalmente el plan era que 2019 terminara con un rojo de 3,3%, pero
gracias a los "ajustadores" del FMI la proyección
pasó a ser de 3,8%.
Si el déficit
termina siendo de 4,5%, se tratará de una diferencia no tan pronunciada con el
5,1% que dejó el kirchnerismo en el 2015, a pesar del fuerte ajuste en el gasto
primario. En 2019 los recortes se centraron en la obra pública, lo cual
colaboró con la baja del PBI,
que superará al 3%.
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