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Por Eugenia Baliño - Tasas
altas y una economía que sigue en el pozo empujaron al financiamiento a las
empresas y familias a su menor nivel en 15 años. El resultado se vio potenciado
por una fuerte incertidumbre acerca de cuál será el rumbo del país después del
10 de diciembre y una abrupta devaluación del peso tras la dura derrota que
sufrió el oficialismo en las PASO.
Al cierre del
tercer trimestre, el stock de préstamos bancarios al sector privado en relación
al PBI se ubicó en su
menor marca desde 2014, según destaca un informe elaborado por First Capital.
En la misma línea,
el financiamiento a través del mercado de capitales en lo que va del año se
encuentra en su nivel más bajo de los últimos 15 años.
Entre los motivos
de esta caída, desde First señalan que la devaluación y la estanflación
(inflación con estancamiento económico) representan "una combinación
explosiva que continúa afectando al financiamiento en el sector privado".
Frente a una
inflación que se aceleró por arriba del 54% anual luego de la corrida cambiaria
post PASO,
los préstamos en pesos al sector privado cerraron septiembre en $1.651.210
millones, de acuerdo a los datos del Banco Central,
lo que representa apenas el 9,1% del PBI de la Argentina.
En agosto, la relación llegaba al 9,7% del producto, mientras que en 2018
alcanzaba el 15,9 por ciento.
A tan sólo 3 meses
de cerrar 2019, la relación crédito en pesos/ PBI se encamina a
cerrar el peor año desde 2004, cuando llegó a 9,7 por ciento.
Los datos del Banco
Mundial muestran que, en el promedio mundial, el porcentaje de crédito bancario
privado sobre PBI es
de 89,1 por ciento. En nuestra región, en Chile llega a 81,3%, mientras que en
Brasil alcanza el 61%, y el 50% en Bolivia.
Igual de negativo
luce el escenario en el mercado de capitales. Al cierre de septiembre, el
financiamiento acumulado en el año a través del BYMA llegó al equivalente a
US$2.650 millones, lo que significó una caída de 53% respecto de 2018 y el
monto más bajo en los últimos 15 años.
Septiembre además
se destaca como el peor mes de 2019 en términos de volumen de colocaciones, con
un total de US$24,5 millones. El informe de First señala que las emisiones del
mes se canalizaron únicamente mediante fideicomisos financieros, con un total
de 9 series, 70% de las cuales tienen vencimiento a menos de 5 meses y el resto
por debajo de los 10 meses.
Por primera vez
desde 2010, no se registraron emisiones de obligaciones negociables ni valores
de corto plazo.
Con una inflación
que se aceleró luego de la fuerte devaluación de agosto y una gran desconfianza
en el mercado, impulsada por la errática marcha de la economía y la dura
contienda electoral de cara a las elecciones presidenciales, las empresas
tuvieron que pagar costos exorbitantes para financiarse a través del emrcado de
capitales en septiembre: la tasa de corte promedio para los bonos senior en
pesos trepó al 110% y marcó un récord en la última década.
Dentro del sistema
bancario, las tasas de los créditos a las empresas promediaron el 80% nominal
anual en septiembre, mientras que la tasa de interés de los préstamos
personales promedió el 76,7 por ciento.
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