|
Por Liliana
Franco - El Fondo Monetario Internacional prevé una marcada
caída en la actividad
económica en la Argentina durante el año en curso y una recesión algo menor el
próximo, en un contexto de elevada inflación. El organismo estima
que el producto bruto interno argentino retrocederá 3,1% en 2019 y
verificará una nueva contracción, de 1,3% en 2020.
La inflación
terminaría el año en 57,3%, en tanto que para fines del 2020 se situaría
en 39,2%. Con una desocupación que se mantendría en dos dígitos (10,6% de
la población en 2019 y 10,1% en 2020), el único frente en el que se
proyectan mejoras es en el externo, ya que el déficit de la cuenta corriente
del balance de pagos pasaría de un desequilibrio de 5,3% del PBI en 2018 a un
rojo de 1,2% en el presente año y a un ligero saldo positivo -0,3%- en 2020.
Estos datos
están contenidos en
las Perspectivas Económicas Mundiales (World Economic Outlook, o WEO),
dado a conocer hoy en Washington en el marco de la Asamblea Anual del Fondo
Monetario Internacional.
Al respecto el
ministro de Hacienda, Hernán Lacunza al igual que el titular del Banco
Central, Guido Sandleris, mantendrán encuentros con la línea técnica
del organismo multilateral en el marco del acuerdo celebrado con el FMI por
el cual se le otorgó a la Argentina un préstamo por unos 57.000 millones de
dólares.
Cabe señalar que
estos malos números de la economía que nos ubica en uno de los pocos países con
alta inflación y que enfrenta una recesión prolongada. También reflejan que las
recomendaciones o el apoyo del Fondo Monetario no estarían siendo tan efectivas
como se supone. Es cierto, que Argentina ya no tenía otra opción que recurrir a
un préstamo del organismo, pero también no es menos cierto que las
recomendaciones del staff no están dando los resultados esperados.
Por esta razón es
que los candidatos opositores tanto Alberto Fernández como Roberto
Lavagna remarcan la corresponsabilidad del FMI en el fracaso económico del
gobierno de Mauricio Macri.
Hasta hace un par
de años, eran escasas las menciones que recibía la Argentina en los WEO. Las
más llamativas daban cuenta de manipulaciones en las estadísticas nacionales
por parte del gobierno de los Kirchner. En cambio, en este informe, son
reiteradas las referencias a la Argentina, pero no por buenas razones ya
que se la ubica como una de las naciones responsables de la desaceleración del
crecimiento global.
“El empeoramiento
dramático de las condiciones macroeconómicas entre 2017 y 2019 en un pequeño
número de economías en grave peligro (en particular, Argentina, Irán,
Turquía y Venezuela) representa aproximadamente la mitad de la disminución del
crecimiento mundial del 3,8 %en 2017 al 3,0 % en 2019” precisa el
informe.
Estas mismas
economías, junto con Brasil, México y Rusia, de las cuales se espera que las
tres crezcan aproximadamente un 1% o menos en 2019, representan más del 70
% de la recuperación del crecimiento para 2020.
Se proyecta que la
economía argentina volver a caer en 2020, pero a una tasa menor que la de este
año; y en Venezuela, se estima que continúe derrumbe de su producción.
Argentina estresada
En el informe se
ubica a la Argentina dentro de una categoría de países “estresados”, grupo
que comparte con otros países en difíciles situaciones: Irán, Libia, Sudán,
Turquía y Venezuela.
El contexto
regional tampoco ayuda a la Argentina. En América Latina, señala el FMI, la
actividad se desaceleró notablemente a principios de año en las economías más
grandes, reflejando principalmente factores idiosincrásicos. Ahora se espera un
crecimiento en la región de 0,2 por ciento este año (1,2 puntos
porcentuales menos que en las proyecciones del Fondo de abril de 2019).
Esta “considerable”
revisión a la baja para 2019 refleja proyecciones inferiores en el
crecimiento de Brasil (donde las interrupciones en el suministro minero han
afectado la actividad) y México (donde la inversión sigue siendo débil y el
consumo privado se ha desacelerado, lo que refleja la incertidumbre política,
el debilitamiento de la confianza y los mayores costos de
endeudamiento). Cabe señalar que el Fondo espera un crecimiento de sólo
0,9% para la economía brasileña para el año en curso y un crecimiento de 2%
para el próximo.
También se observa
una desaceleración en la economía de otro socio comercial importante:
China que, según el FMI, pasaría de crecer 6,1% en el año en curso a 5,8% en
2020.
El informe señala
que “se espera que la economía argentina se contraiga aún más en 2019
debido a una menor confianza y condiciones de financiamiento externo más
estrictas”.
No obstante, para
la región latinoamericana en su conjunto, se espera que el crecimiento
llegue hasta 1,8 % en 2020 (0,6 punto porcentual más bajo que en el pronóstico
de abril).
El fortalecimiento
proyectado refleja la recuperación esperada en Brasil (gracias a la política
monetaria acomodaticia) y en México (a medida que la incertidumbre disminuye
gradualmente), junto con una recesión menos severas para 2020 en
comparación con este año en Argentina y Venezuela.
En tanto para el
mundo el Fondo proyecta que el crecimiento global en 2020 mejore modestamente a
3,4 %, una revisión a la baja de 0,2% respecto de las proyecciones de abril.
|