|
Por Jorge Herrera - Parece que las hordas
inversoras se han tomado cierto respiro. Como si comulgaran con el
espíritu de Julio César y su célebre “Alea iacta est”. Porque en
las últimas jornadas resulta insoslayable que el drenaje diario de los
depósitos privados en dólares (argendólares) muestra una fuerte desaceleración.
No se detuvo por completo. Pero frente a los guarismos del mes pasado es
elocuente que el ánimo de personas y empresas con colocaciones en dólares se ha
aquietado.
Desde las PASO y
hasta el miércoles pasado (último dato del BCRA) la salida de
divisas por retiro desde cajas de ahorro en dólares y cancelación de plazos
fijos en dólares totaliza u$s11.517 millones. El dato es más que relevante
porque explica el 65% de la pérdida de reservas del BCRA en dicho
período. Porque los encajes de estos depósitos (la porción que los bancos no
pueden prestar) están computados dentro de las reservas del BCRA. O sea, cada
vez que un ahorrista retira o cancela un argendólar, caen las reservas en
aproximadamente la mitad del monto involucrado. Los datos dan cuenta así
que en el período analizado, se perdieron u$s7.425 millones de las reservas vía
la caída de los encajes de los argendólares. Según la información
disponible, al 9 de octubre, el stock de argendólares se redujo a u$s20.983
millones.
Vale mencionar que
a lo largo de este período las reservas del BCRA cayeron casi u$s20.000
millones, de los cuales cerca de u$s3.000 millones fueron por venta de divisas
en el mercado, u$s6.800 millones de operaciones del Tesoro (incluida la
cancelación del REPO con bancos extranjeros por u$s2.600 millones), y otros
u$s1.000 millones de operaciones con organismos internacionales.
De modo que la
sangría diaria de argendólares, desde las PASO, es una de las variables
más monitoreadas junto con la demanda de divisas para atesoramiento. Al
respecto en agosto (desde las PASO) se iban diariamente un promedio de u$s391
millones desde los argendólares. Así se fueron u$s5.870 millones entre el 9 y
fin de agosto (al contemplar los días previos a las PASO la caída se reduce a
u$s5.534 millones, lo que habla del impacto de las Primarias). Luego en
septiembre, se percibió cierta desaceleración pero hubo días críticos que al
final dejaron un saldo negativo de u$s5.243 millones, pero marcando un promedio
diario menor en torno a los u$s250 millones. Ahora, en la previa de los
debates y del 27-O la salida de los argendólares ha bajado notoriamente a un
promedio diario de u$s58 millones. Hasta el 9 de octubre la caída suma sólo
u$s404 millones.
Desde las PASO el
goteo diario arroja un promedio de u$s268 millones. Con vistas a lo que falta
para cerrar el año, en realidad, hasta las elecciones, es un nivel inquietante
por el nivel de las reservas y los controles cambiarios. Por ello es
alentador la desaceleración que se evidencia en lo que va de octubre. Claro
que ello no implica que los ahorristas miren para otro lado. Es cierto que las
empresas usan estas colocaciones para estacionar liquidez en dólares y otras
como capital de trabajo, por lo que su comportamiento no responde directamente
a motivos especulativos, como en la mayoría de los casos de pequeños y medianos
ahorristas. Si bien esta
escaramuza cambiaria, vinculada con los argendólares, parece estar, en el
corto plazo, más o menos controlada, la batalla aún no ha finalizado. Es que la
tenue, pero persistente, caída de los plazos fijos en pesos privados,
seguramente, alimenta la demanda de billetes para atesoramiento. De ahí que los
analistas miran de reojo esto porque de intensificarse obligaría a retocar los
controles cambiarios. Muchos de ellos descuentan que esta pax no sería más que
una tregua hasta la verdad del 27-O.
|