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Por Luis Beldi - La fuerte
venta de dólares del Banco Central para contener el precio de la divisa en el
mercado mayorista y la desmentida del titular de la entidad, Guido Sandleris,
de que se esté pensando en aumentar las restricciones en la plaza oficial de
cambios, pusieron en alerta a los compradores.
La desmentida acusa
que se recibió el golpe y eso alienta a acelerar la compra de divisas. El
rumor de que van a limitar el cupo de compra de USD 10 mil dólares mensuales al
púbico, se propagó rápidamente.
Para el Banco
Central lo preocupante es que esas intervenciones conviven con un goteo
diario de depósitos en dólares de los bancos.
Por eso en el
Mercado Abierto Electrónico el monto de negocios alcanzó casi USD 400 millones,
de los cuales 25% fueron dólares de las reservas que utilizó el Central para
frenar la suba. De esta manera, consiguió que el dólar mayorista, que
había tocado la cumbre de $ 58,50, cerrara a $ 58,28, un precio que es 28
centavos más elevado que el del viernes pasado.
En la plaza minorista,
los bancos y casas de cambio no registraron todo el aumento del mayorista por
eso aumentó 12 centavos a $ 60,43.
El “blue, a
diferencia de días anteriores, estuvo más demandado y su precio es de $ 63,50. En
cualquier momento el precio de este dólar marginal supera al que se vende en
bancos y casas de cambio, otro síntoma de la dolarización de los ahorristas y
los grandes inversores.
El descenso de los
bonos, mientras el dólar subía, hizo que el riesgo país creciera 39 puntos
a 1.939 puntos básicos.
La caída de los
bonos cortos y medianos, que fue la más pronunciada porque derrumbó 2,67% al
Bonar 2024 y 3,26% al Bonar 2020, no incidió en el riesgo país. Lo que más se
sintió fue la leve baja de los bonos largos. El Discount en dólares con
ley neoyorquina perdió 0,69%.
“El problema de los
bonos está en los que vencen entre 2020 y 2024, por eso los largos no
padecen tanto y son buscados por los inversores”, señaló Martín Redrado.
Los dólares
alternativos tuvieron pocos cambios en sus valores. El contado con liquidación,
que se utiliza para fugar divisas comprando bonos a tenedores del exterior,
subió apenas 0,30% a 68,60, mientras el dólar MEO o Bolsa quedó sin cambios en
$ 66,10.
En la licitación de
Letras de Liquidez (Leliq), el Banco Central mantuvo la tasa casi sin cambios.
Colocó títulos por $ 210.844 millones a 68,03%. Como lo que captó supera a los
vencimientos absorbió $ 9 mil millones.
Los plazos fijos en
pesos, en tanto, lentamente van cayendo. El miércoles pasado bajaron $ 7
mil millones.
Las reservas, que
resumen todo lo que pasa con el mercado cambiario y la deuda, perdieron USD 81
millones a 47.763 millones, pero van a ceder más en la semana porque hay
que afrontar casi USD 400 millones en vencimientos de bonos de la deuda en
manos del sector privado. Por de pronto, no esperan que se los renueven y están
resignados a pagarlos.
La Bolsa es el
mercado de más riesgo y el más volátil. Cualquiera que no fuera argentino, no
entendería como los inversores apuestan a papeles que están en su peor momento.
Lo cierto es que, aunque el S&P Merval, el índice de las acciones líderes
comenzó el lunes con una baja de 1,47%, los compradores siguen llegando.
El monto de negocios se mantiene en escasos $ 800 millones un volumen que
muestra cómo se redujo este mercado al que concurren los que están dispuestos a
tener las acciones largo tiempo hasta que recuperen parte del enorme valor
perdido.
Las caídas más
grandes fueron las de las energéticas Edenor (-4,78% y Central Puerto
(-3,30%). Hubo solo tres papeles que subieron y ninguno tuvo alzas
importantes. El de mejor comportamiento fue Grupo Financiero Valores que
aumento 0,84%.
Los ADR’s
argentinos -certificados de acciones que se operan en dólares en Wall
Street- no se recuperaron del derrumbe del lunes. Las alzas prácticamente
igualaron a las bajas. Lo mejor pasó por Grupo Financiero Galicia ( 3,04%) y lo
peor por Despegar (-5,09%).
Nada ha cambiado en
el mercado, excepto que el Banco Central se tiene que esforzar más para
contener al dólar. En el primer día de operaciones hubo un reacomodamiento en
el precio de los bonos y las acciones, pero el rebote está a la vuelta de la
esquina.
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