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Por Associated
Press - Juan Rossi camina entre hileras de trigo verde en su granja
de Pergamino, en la provincia de Buenos Aires, en una de las regiones
agrícolas más fértiles de Argentina, preocupado por el futuro del sector,
que es el principal motor económico del país.
Cuando plantó el
trigo, esperaba que Mauricio Macri fuera reelegido presidente de
Argentina. Ahora, los productores como Rossi se preparan para un posible
retorno de las políticas intervencionistas del principal rival y favorito
en las elecciones nacionales: el candidato del Frente de Todos, Alberto
Fernández, acompañado en la fórmula por la ex presidente Cristina
Fernández de Kirchner.
Las restricciones
a la exportación impuestas durante el gobierno de Cristina Kirchner entre
2007 y 2015 desencadenaron una serie de protestas en 2008 por parte
de los agricultores, que se encuentran entre los principales proveedores
mundiales de granos. Ahora se postula como vicepresidente de quien fuera su
jefe de Gabinete en las elecciones nacionales del 27 de octubre.
El temor a un
retorno de las altas retenciones se produce cuando el agro argentino busca
recuperarse de una de las peores sequías en 50 años, que dañó gravemente los
cultivos hace dos temporadas.
“Hoy tenemos
incertidumbre sobre si nos permitirán continuar como hasta ahora o si van
a poner un palo en nuestra rueda”, dijo Rossi a AP en su
chacra de las afueras de Pergamino, donde también cultiva maíz, y cría pollos y
pavos reales. “Estamos en medio de esta niebla y nadie sabe lo que va a
pasar”, reconoció.
Rossi se encontraba
entre un grupo de jubilosos productores que vitorearon a Macri -a
quien consideran amigable con los negocios-, cuando llegó en 2015 a la ciudad
ubicada en la “zona núcleo”, la principal región productora de granos del
país, donde anunció que eliminaría los derechos de exportación para
el maíz y trigo, como un impulso a la economía.
Aquel fue un
momento de euforia para Macri, que había asumido recientemente el cargo, y
de esperanza para los productores, que se habían visto obstaculizados por
los estrictos límites de exportación impuestos por el gobierno
anterior. Desde entonces, solo ha habido altibajos.
Rossi comentó que
el mejor clima de la última campaña les dio algo de “oxígeno” para la
cosecha que finalizó en julio. Pero luego, el sorpresivo mal desempeño de
Macri en las elecciones primarias frente al candidato opositor provocó que
las acciones cayeran y el peso se devaluara aún más en una economía
golpeada por la recesión, que sigue luchando contra el rápido aumento de los
precios y el aumento de la pobreza.
"El resultado
de las PASO también coincidió con un informe del Departamento de Agricultura de
Estados Unidos, que redujo las estimaciones para los cultivos de soja
y maíz de la Argentina” para la campaña 2019/2020, en “función de las condiciones
climáticas”, explicó a AP Esteban Copati, jefe de pronósticos
agrícolas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
“Hubo un doble
golpe -dijo Copati-. Por un lado, hubo un cambio en el escenario
político que modificó la intención de siembra de los
productores, que comenzaron a temer por cuáles podrían ser las
políticas de un nuevo Gobierno. Y, por otro lado, estuvo el impacto
de la caída de los precios internacionales".
Los agricultores y
ganaderos afirman que no quieren volver a las restricciones comerciales de
2008, frente a las que respondieron con un cese de
comercialización por 129 días y la realización de “piquetes” en
los accesos de las ciudades productores.
El paro de
cuatro meses, entre marzo y julio de 2008, contra la imposición
de retenciones móviles para las exportaciones del sector
(la resolución 125) se convirtió en una de las mayores crisis de la
presidencia de Cristina Fernández. La mandataria argumentó entonces que los
impuestos estaban destinados a redistribuir las riquezas del sector agrícola en
un país donde muchos habitantes son pobres.
Durante aquella
crisis, los directivos de la Mesa de Enlace de entidades del
agro se reunieron con Alberto Fernández, quien se desempeñaba como jefe de
Gabinete durante una parte del primer mandato de Cristina Kirchner, pero éste
renunció en 2008 después de ese conflicto.
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