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Por Jorge Herrera - Uno de los bancos
extranjeros más activos en la captación de plazos fijos en pesos
aplicó un recorte de los rendimientos ofrecidos de casi 1.000 puntos
porcentuales en las últimas semanas. Un mes atrás, por una colocación a 30 días
por hasta $100.000 la entidad pagaba cerca del 60% anual. Hoy esa misma
operación sólo recibe un 50% anual. O sea, con vista a la inflación esperada no
es para nada atractivo. Pero sirve de muestra de lo que viene aconteciendo en
el mercado financiero desde hace semanas.
Si bien para el
promedio del sistema el recorte ha sido menor, sobre todo para las pequeñas
colocaciones, ya que el relevamiento del BCRA da cuenta de una tasa
promedio de 53%/54%, sí debe destacarse que la baja de la tasa de referencia de
las Leliq fue más abrupta. De todos modos, la pérdida de
depósitos a plazo fijo en pesos de familias y empresas desde las PASO parece
ahora haber “bajado un cambio”. Vale señalar que desde las PASO el
sistema financiero perdió plazos fijos en pesos no ajustables privados por casi
$98.000 millones, lo que representa más del 8% del stock total.
Pero es evidente
que de la furia vista en agosto pos-PASO y algo en septiembre los ánimos están
más calmados. En todo agosto se fueron $55.288 millones ($2.633 millones
diarios), pero entre las PASO y fin de agosto la huida ascendió a $61.338
millones, a razón de $4.381 millones por día. Luego en septiembre el
ritmo diario se apaciguó algo en torno a los $1.505 millones diarios (se
fueron $31.610 millones) y en lo que va de octubre la caída suma $4.888
millones a razón de $543 millones diarios. Sin duda, un ritmo mucho menor que
el visto en el preludio de los controles de cambios y lo que siguió a las
nuevas restricciones cambiarias.
Claro que esto no
significa nada con respecto a la lectura que estén haciendo los ahorristas que
aún tienen plazos fijos. Es una buena señal, pero no para descorchar
champán. Lo que sí debe destacarse es que el drenaje de plazos fijos en pesos,
si bien puede tener cierta relación con la caída de reservas, no explica del
todo la sangría del BCRA. Dado que en el período pos-PASO la caída de
plazos fijos en pesos privados apenas representa no más de u$s1.800 millones,
mientras las ventas de divisas del BCRA sumaron casi u$s4.000
millones. Es decir que amén del traspaso de plazo fijo a dólar, el
atesoramiento sobreviene por otros canales. Por ello, no se descartan nuevos
ajustes a los controles y restricciones luego del 27-O.
Con relación a la
evolución de los plazos fijos hay que recordar que a partir de mediados
del mes pasado se habilitó a los Fondos Comunes de Inversión (FCI) a operar
directamente con el BCRA. Esto implica que los FCI pueden hacer, con parte de
sus plazos fijos en pesos, colocaciones a Pases del BCRA. De esta manera
el BCRA reduce el costo cuasi fiscal porque un Pase pasivo paga 58% mientras
que la Leliq da 68%. Según PPI, esto explica un importante drenaje de
plazos fijos hacia el BCRA, pero además destaca que “se percibe que los
intereses del stock de plazo fijos no fueron renovados. Estos alcanzarían a
$50.000 millones en septiembre. La liquidez de los bancos se reduce, y por ende
sostienen la tasa pasiva”.
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