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Por Juan
Bergelín - Para lo que queda del año los bancos anticipan que será más difícil que ahora acceder a
un préstamo, ya sea para una familia o para una empresa. En rigor, después de
llegar en el tercer trimestre al nivel de mayor restricción crediticia en más
de 10 años, los grandes bancos del sistema prevén endurecer aún más las
condiciones para los últimos tres meses del año.
Los datos surgen de
la Encuesta de Condiciones Crediticias (ECC), un relevamiento trimestral que
realiza el Banco Central, en donde consulta a las principales entidades sobre
la evolución de su oferta de crédito, sobre la demanda que enfrentan y su
visión sobre lo que harán en los próximos meses.
"Para
el cuarto trimestre de 2019, el agregado de bancos encuestados prevé nuevas restricciones
significativas en los estándares crediticios asociados a las líneas a empresas,
situación que se extendería principalmente a las grandes empresas y a las
financiaciones de mediano y largo plazo (mayores a un año)", destaca la encuesta que se llevó a cabo
entre el 16 de septiembre y el 30 de septiembre.
Al analizar en
detalle las respuestas, se desprende que el 28,5% de los 21 bancos que participó de la encuesta (representan más del
90% del mercado) prevé ser "moderadamente más restrictivo" en el
cuarto trimestre respecto del anterior y el 14,3% dice que será "más
restrictivo" cuando le preguntaron por el futuro de los estándares
crediticios en préstamos a empresas.
En paralelo,
los bancos saben que tampoco habrá mucha demanda por el lado
del sector privado. "El agregado de entidades encuestadas espera una
significativa caída de la demanda crediticia de las empresas en el cierre de
2019", indica el estudio. "Este escenario -agrega- se extendería
tanto las firmas grandes como a las medianas y pequeñas y a todos los plazos de
financiamiento".
Qué pasó ayer
Respecto a la
situación de los últimos meses, la encuesta revela que "se evidenció una
significativa restricción de los estándares crediticios asociados a los
préstamos a empresas en comparación con el trimestre inmediato anterior".
Este escenario de restricción se observó en las grandes empresas y, en menor
magnitud, en las pequeñas y medianas firmas, aporta el BCRA.
A la hora de
encontrar las causas que llevaron a este endurecimiento crediticio una de las
má evidentes fue el agravamiento de la recesión económica. De hecho, de un
total de 21 bancos que respondieron, "las 14 entidades que
restringieron los estándares crediticios a las empresas en el período
identificaron al deterioro de la situación económica (actual y perspectivas) y
al aumento del riesgo de la cartera crediticia, como los factores principales
que explicaron su movimiento en el margen", según detalló el BCRA.
En concreto,
los bancos admiten que en el tercer trimestre del año hubo
una significativa restricción en la mayoría de los términos y condiciones
aplicados a las solicitudes de crédito aprobadas a las empresas: desde un mayor spreads sobre el costo de fondeo, hasta
comisiones más altas, reducción de montos y plazos máximos de otorgamiento y un
requerimiento de garantía más exigente.
Claro que tampoco
hubo mucho interés de las empresas por tomar nueva deuda. "Las entidades
que percibieron una caída en la demanda de crédito en el trimestre, indican que
este desempeño fue explicado mayormente por el contexto de tasas de interés, así
como por la disminución de las ventas y de las inversiones en activos
fijos", sostiene el informe, que agrega que la caída se observó en todos
los tamaños de empresas y en todos los plazos de financiamiento, aunque fue más
intensa en los plazos superiores al año.
Préstamos con tarjeta, la excepción
En cuanto a lo
créditos destinados a familias, los bancos también anticipan un escenario de mayor
restricción, aunque no de igual magnitud en todas las líneas crediticias.
"Para el cierre de 2019 los bancos consultados prevén una significativa restricción
de los estándares de aprobación de casi todas las líneas crediticias a
familias, con excepción de las tarjetas de crédito que presentarían una
restricción moderada", destaca el relevamiento.
Entre julio y septiembre,
los bancos ya se habían vuelto mucho más exigentes a la hora
de otorgar nuevo financiamiento, en distintos ítems de los términos y
condiciones:
1. Los spreads
sobre el costo de fondeo se incrementaron significativamente en otros créditos
al consumo y, con menor intensidad, en el resto de las líneas.
2. Las
comisiones cobradas aumentaron significativamente en las tarjetas, mientras que
en los prendarios, en otros créditos al consumo y en los hipotecarios lo
hicieron en menor magnitud.
3. Los montos
máximos de otorgamiento se restringieron moderadamente en casi todas las líneas
a los hogares.
4. Los plazos
máximos de otorgamiento se redujeron levemente en las tarjetas, en otros
créditos al consumo y en los hipotecarios, evolución que tuvo mayor intensidad
en los prendarios
5. Los
requerimientos de garantías no mostraron cambios en las líneas de crédito a los
hogares en el periodo.
Asimismo, para el
cuarto trimestre del año, los bancos prevén una significativa disminución de la demanda
de crédito en todas las líneas relacionadas con las familias, principalmente en
los prendarios y en los hipotecarios.
La incertidumbre
pólítica y económica es cada vez más latente y los bancos buscan acotar su riesgo crediticio, algo que se
viene evidenciando desde hace algunos meses. Todo indica que las Leliqs
seguirán siendo el principal destino de los fondos de los bancos, dejando para otro momento su rol principal.
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