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Por Leandro
Gabin - Si bien Alberto Fernández aún no ganó las elecciones, las principales
consultoras económicas ya empiezan a trazar distintos escenarios de lo que
podría ser el primer año de mandato del Frente de Todos.
Es sabido de las
dificultades que habrá para enderezar "el barco", y la dinámica de
la crisis puede cambiar las proyecciones rápidamente. ¿Qué
pasará con el dólar, la economía y la inflación en el 2020?
EcoGo,
la consultora que dirige Marina Dal Poggetto, planteó dos escenarios para la
Argentina del año próximo. Uno, el mejor de ellos, el cual llaman "Sale
bien: ¿Escenario Mandrake?"; y otro denominado "Falla el primer
intento" que sería catastrófico.
Si bien ninguno de
los dos escenarios es positivo en términos de un repunte de la economía, que
volvería caer casi 4% el año que viene en el mejor de los casos según EcoGo, la
salida de la recesión sería un poco menos dolorosa si se cumplen ciertos
supuestos.
¿Cómo sería cada
uno de ellos? El detalle, a continuación:
El mejor posible:
-El gobierno logra
negociar las paritarias en la zona del 40%, esto es alrededor de 20
puntos por debajo de la inflación con que cerraría 2019, convalidando al final
de 2020 una mejora en torno a 1 punto en la capacidad de compra de los
salarios. La negociación salarial se enmarca en el acuerdo de precios y
salarios.
-El dólar funciona como semi ancla, subiendo 25%
nominal (dólar de $87,5 a fines de 2020) partiendo de un tipo de
cambio real multilateral equivalente al doble del de fines de la
Convertibilidad.
-Las tarifas
(incluyendo las naftas) suben en promedio 40% en el marco del acuerdo de
precios y salarios, 13% en dólares, bien por debajo de los marcos regulatorios
definidos al principio del gobierno de Cambiemos, apuntando a un equilibrio
difícil entre acotar el impacto fiscal de los subsidios y mantener las señales
a la inversión.
-El acuerdo de precios y salarios, incluyendo un
régimen cambiario que limite la flotación y fundamentalmente la consistencia
fiscal y monetaria, son fundamentales para calibrar el esquema.
-Desde el punto de
vista fiscal, la nominalidad mencionada (dólar, tarifas, salarios) incluye un
cambio en la indexación previsional (que reduzca del 56% el aumento promedio de
las jubilaciones en 2020 consistente con la movilidad implícita en la ley al
40% acordado para los salarios en el marco del acuerdo de precios).
En este escenario,
para EcoGo, la economía hace piso en el
segundo semestre y podría crecer algo en la segunda mitad del año. En promedio,
la caída del PBI (teniendo en cuenta el arrastre de 3 puntos que dejaría 2019)
ascendería a 3,8% en 2020, aunque con un arrastre estadístico positivo
en torno a 1% para 2021.
La inflación con
esta composición de precios relativos bajaría del 61% al 40% con un tipo de
cambio real atrasándose levemente en el margen, tarifas pivoteando entre el
equilibrio fiscal y las señales a la inversión y una recomposición de 3% en el
salario real y en las
jubilaciones respecto al cierre de 2019.
En este escenario,
imaginan, la negociación de la deuda se
da en el arranque con un esquema amigable sólo sobre la deuda en dólares con
legislación local, permitiendo una baja del riesgo país y en la tasa de interés
de pesos que permita refinanciar parte de los
vencimientos de dólares y pesos remanentes.
Además se permite
un aumento en la monetización de la economía que sea absorbido por la demanda
de pesos. Volver a los niveles de monetización en términos de
base monetaria y M3 de enero de 2018, permitiría expandir la base $700.000
millones y el M3 $1.100.000 millones.
El pesimista:
-La posibilidad de
que el escenario se desvíe no es baja. Es que la coordinación que requiere el
esquema de estabilización es muy alta, además de requerir un apoyo político que
en Argentina sólo aparece cuando "las papas queman" y si bien vamos a
estar cerca puede fallar.
-Básicamente falla el intento de frenar la nominalidad, ya sea
porque no se logra el acuerdo de precios y salarios, o porque la demora en
darle una solución a la deuda y encarrilar un acuerdo con el FMI obliga a una monetización en el arranque que
desestabiliza el esquema.
-Vale volver a
recordar que en diciembre 2019 faltan $245.000 millones (18% de la base
monetaria) que seguramente serán monetizados, y que aun recuperando el
equilibrio fiscal antes de intereses hasta mayo 2020 faltan $650.000 millones
adicionales para cubrir los vencimientos de capital e intereses remanentes (50%
de la base monetaria).
-En este escenario,
la monetización de parte de los vencimientos vis a vis el uso de reservas para cancelar la deuda de dólares, suponiendo
que el gobierno intenta evitar un evento de crédito, genera una agudización de
los controles de capitales que impactan sobre la brecha y en menor medida sobre
el dólar oficial.
-En este escenario,
la nominalidad escala. La paritaria
acompaña la inflación pasada (62%), el dólar oficial sube 54% (a $108), pero la
brecha escala a 70% ($183 el dólar contado con liquidación), las tarifas se
rezagan en dólares aumentando la presión sobre los subsidios y la inflación
escala al 72%.
-En este escenario
cae el salario real y las jubilaciones (que siguen ajustando al pasado), el
déficit fiscal escala a 2% del PBI. El sector externo ajusta más rápido de la
mano del desplome en las importaciones, aunque con la brecha cambiaria y las
retenciones, las exportaciones no traccionan.
-En este escenario
la caída en la actividad se profundiza, y
la economía cae en promedio 6,5% durante 2020.
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