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Por Leandro Gabin - La incertidumbre de
los inversores y las empresas a ya muy pocos días de las elecciones
presidenciales empezó a recalentar el mercado del dólar que se compra y se
vende libremente.
Mientas que el Banco Central, con ayuda de entidades afines como el Nación y
el Provincia, suelta dólares en el spot para que la cotización oficial no se
vaya más arriba; los precios sin la intervención oficial volaron este jueves.
El dólar que convalidaron los grandes
jugadores utilizando la compra/venta de activos argentinos, conocido como el
"contado con liqui" y "MEP", llegó a rozar los $73, después
de haber caído hasta los $64 hace 10 días, cuando la brecha con el oficial cayó
a un mínimo de 12%.
"La brecha entre el
valor oficial y el paralelo se había achicado mucho después de la disparada
post instauración del cepo. Y estamos muy cerca de las elecciones que podrían
determinar el triunfo de Alberto Fernández. La expectativa es que estas
restricciones al dólar que tenemos ahora se transformen en unas mucho más
restrictivas", explicaban desde una sociedad de bolsa.
Así, los distintos tipo de cambio mostraron
los siguientes precios:
-Dólar oficial
mayorista cerró en $58,31, con una baja de 2 centavos con respecto al
miércoles
-El billete en el circuito minorista mostró
valores promedio de $60,58 (alza de 4 centavos)
-El contado
con liquidación, operación que consiste en comprar activos en el mercado
local utilizando pesos y venderlos en el exterior para recibir dólares, saltó 6% a $72,80
-El dólar "bolsa" o "MEP"
, operatoria similar al "liqui" pero con la diferencia de que se
mantiene en el país el resultado de la venta, quedó 4,9% hasta $70,11
-Mientras que la cotización del billete "blue" trepó 3 pesos por dólar y
quedó en $67,50 promedio en las principales "cuevas" de
la City.
"Todo el mundo se dolariza previo a las
elecciones. Es un clásico. Además, está claro que van a tener que limitar más
la compra de dólares en el futuro. Y en el caso del contado con liqui, es el
único mecanismo que el Gobierno habilitó para que las empresas puedan
dolarizarse", recordaban desde otra financiera líder del
microcentro.
Más allá de esto, también conspiraron algunos
hechos netamente del mercado. Por un
lado, los cerealeros que suelen vender vía el contado con liqui (es señalada la
mesa de dinero de Cargill en este caso) se corrieron del mercado. Eso
produjo el famoso "cuello de botella": mucha demanda, poca oferta.
Y esa mayor demanda
provino de la mano de que los inversores cobraron sus Bote 2023 y 2026. Ambos son títulos en pesos a tasa fija, algo que resultó una
"estafa" para grandes jugadores como el fondo Templeton que había
comprado más de la mitad de una de esas emisiones.
La suba del tipo de cambio erosionó
completamente la ganancia que se esperaba: la bicicleta financiera, que
funcionó en 2017, se derrumbó en 2018 y este año.
De ahí que los pesos que cobran estos fondos
son transformados al instante en dólares vía el contado con liquidación.
Más allá de esa coyuntura de mercado, los
especialistas creen que la brecha entre el precio oficial del dólar y el
paralelo se empezará a agrandar.
Un trabajo de EcoGo, la
consultora que ahora comanda Marina Dal Poggetto, cree que la brecha del dólar
este año cierra con uno oficial en $70 y un paralelo en $105.
Ahora, para el año próximo, la distancia
dependerá de si el plan de Alberto Fernández sale bien o mal. Si encamina la
situación, EcoGo ve que el tipo de cambio oficial cerrará el 2020 en $87 y el
contado con liqui quedará en $100. Ergo, menos brecha.
Pero si el Frente de Todos
falla en estabilizar la economía, el contado se iría a $183 con un valor del
dólar oficial de $108. En definitiva, son todos ejercicios
teóricos que esconden las expectativas que hay en el mundo económico.
En el corto plazo, como se dijo, los
operadores creen que las tensiones se mantendrán. De hecho, la caída de
reservas del BCRA (casi u$s19.000 millones desde las PASO) sugieren que las
restricciones cambiarias tal cual como están ahora no tendrían mucho más aliento.
Por ejemplo, desde Delphos Investment
calculan que si se mantiene el ritmo de deslizamiento cambiario formal que se
está viendo ahora, al momento de la entrega del mandato de Macri, la cotización del dólar oficial podría trepar hasta
la zona de u$s62,5 e implicar una pérdida de reservas internacionales de
u$s4.200 millones. Ese sería el costo de freezar el tipo de cambio
oficial.
Pero en el mercado no creen que pueda llegar
a sostenerlo en esos valores. De hecho, los futuros del Rofex se prevé una cotización
de casi u$s70 para fin de año.
"Lógicamente se
espera que luego de las elecciones se sinceren algunas variables porque el
ritmo de pérdida de reservas internacionales sería insostenible", dice
Delphos.
La apuesta del mercado es clara. Sea Alberto
o Macri (en la transición) no es sostenible seguir perdiendo este nivel de
reservas con tal de mantener al oficial más anestesiado.
La brecha, por una suba
del dólar spot o porque colocan más cepo, se ensanchará. Esa es la única seguridad hoy por hoy en la City.
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