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Por Liliana
Franco - “Si se usara un 20% menos de efectivo y más medios
electrónicos de pago, la recaudación impositiva podría crecer 1% del PBI -4.500
millones de dólares- y aumentar la capacidad prestable de los bancos en más de 10
mil millones de dólares – 2,2% del PBI-, señaló Enrique Cristofani titular
del Santander Rio. Estas cifras surgen de un documento elaborado por la
Asociación de Bancos Argentinos (ABA)
al que tuvo acceso Ambito.
Con relación a la
deuda externa se considera que “es un problema de liquidez, no de
solvencia”, afirmó Claudio Cesario, titular de ABA. Con números,
demostró que más del 50% de los vencimientos de la deuda pública se
concentran en los próximos 4 años.
Sin considerar al
FMI ni la deuda intrasector público, los vencimientos hasta 2023 se reducen a
u$s 75.000 millones. En este contexto Cesario considera que “es muy alto
el costo de oportunidad que el país pagaría si decidiera salirse del mercado
voluntario de deuda en un mundo de tasa cero”.
De las consultas
que los banqueros mantuvieron con los diferentes candidatos a la presidencia
surge que las principales fuerzas políticas “tienen voluntad de pago”. Se
trata de un tema importante según los directivos de los bancos, ya que de esta
manera se podrá incrementar el crédito interno.
Eso sí, advierten,
que para lograr una refinanciación exitosa de la deuda “será fundamental
el compromiso del próximo gobierno con el equilibrio fiscal”.
Al respecto,
indican que no necesariamente esto significa “hacer ajuste” también vía la
aplicación de la menor utilización del efectivo se aumenta la recaudación
tributaria y por supuesto, la apuesta debería ser al crecimiento.
Urgencia
Existe un consenso
entre los banqueros acerca de la urgencia con la cual el futuro Presidente
tendrá que atender dos temas: la deuda y el préstamo del FMI. Ambos procesos no
importa el orden deben ser llevados a cabo y dar señales claras de la voluntad
de pago. “El financiamiento en serio se hace en dólares”, recordaba
Cesario.
La urgencia está
dada porque hoy “el sector privado no tiene crédito”, indicó Martín Zarich
(BBVA).
Si bien reconocen
que la situación económica es complicada consideran que el próximo Presidente
recibirá una situación mejor que en el 2015. “Tendrá un déficit primario de 1
punto del PBI contra 6%, el nivel de endeudamiento si bien es superior es
manejable, las provincias en su mayoría tienen superávit, es decir con un plan
consistente y donde se recupera la confianza la economía puede volver a
crecer”, indicó Ricardo Dessy, director del Citibank.
Leliq
Otro tema que
abordaron los banqueros, en el marco de un almuerzo que participó Ambito, son
las Leliq. Los directivos señalan que se trata de un instrumento de regulación
monetaria, no de un bono público. Consideran que son la contracara de los
depósitos y que el peso de este pasivo remunerado del BCRA se ha ido
reduciendo.
Así, mientras las
Lebac llegaron a representar 11% del PBI a comienzos de 2018, hoy su reemplazo
(las Leliq) alcanzan al 5%. Para los banqueros es importante primero
fortalecer la demanda de pesos y recién después abordar el tema de la
acumulación de pasivos en forma de Leliq.
Para esto es
necesario “un plan consistente que abarque tanto al FMI como a los
bonistas privados”, indicó Gabriel Martino, del HSBC.
Si se produjera una
baja inadecuada de las tasa de las Leliq, como contrapartida se reducirían las
tasas que reciben los ahorristas por
los depósitos y por lo tanto aumentaría el dólar y la inflación, advierte el
documento.
La vigencia de
tasas de interés que no compensaron a los ahorristas es precisamente razón por
la cual el sistema financiero argentino es muy chico. En los últimos 15
años, solo el 10% del tiempo las tasas pagadas al depositante superaron a la
inflación, desincentivando el ahorro en moneda local. Por esta razón, el ahorro
en moneda nacional es el menor de la región.
Oportunidad
Los depósitos en
Argentina representan el 22% del PBI, más de 20 puntos por debajo del 43%
correspondiente a Latinoamérica. Peor es la situación del crédito ya que
equivale 13% del PBI, contra 40% de la región. No obstante, ABA considera que
existe “una oportunidad” ya que los Argentinos poseen fuera del
sistema financiero u$s 250.000 millones –equivalentes a medio PBI- parte de los
cuales podrían regresar al circuito si se adoptan políticas adecuadas.
Los banqueros
también critican a lo que consideran “una presión tributaria excesivamente
elevada”. La carga tributaria consolidada en Argentina equivale a 30 puntos del
PBI, es decir unos 10 puntos por encima del promedio de Latinoamérica
(excluyendo a Argentina) equivalente a u$s 50.000 mil millones. Reducir la
presión impositiva a los niveles de la región podría permitir un aumento de
57% del salario medio del sector privado, calcula ABA.
Quejas
Los banqueros se
quejan porque “el patrimonio neto del sistema financiero no crece, por lo
tanto el sistema no se expande y se limita la capacidad de otorgar créditos”,
según el documento. Entre 2015 y 2018 el patrimonio del sistema (neto de pago
de dividendos y ampliación de capital) creció 205%, es decir por debajo de la
inflación que acumuló 210% en ese periodo. Al respecto, apuntan también que “la
rentabilidad del sistema financiero en Argentina es la menor de América
Latina”.
Del almuerzo
participaron el presidente de ABA, Claudio Cesario; y los directivos Gabriel
Martino (HSBC), Enrique Cristofani (SantanderRio); Martín
Zarich (BBVA); Julio Figueroa (Citi) y Ricardo Dessy (Citi).
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