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Por Javier Blanco - El dólar abrió la
semana avanzando El hasta los $61 en promedio para la venta al público, en
una jornada en la que también los precios libres profundizaron su tendencia al
alza, ampliando las brechas que se fueron abriendo tras el regreso del cepo,
con lo que se aproximan otra vez al 30 por ciento.
Las subas reflejan
que la cercanía de las elecciones acentúa la huida de posiciones en pesos por
parte de ahorristas y empresas, que con esa liquidez demandan el billete por
los canales que les quedan a disposición.
Eso impulsa los
montos operados que, en el caso del contado oficial, llegó ayer hasta los
US$499 millones, "el mayor nivel en lo que va del mes", señaló el
analista Christian Buteler.
Parte de la demanda
está financiada por el sostenido desarme de plazos fijos, fenómeno que se deja
ver por los inconvenientes cada vez mayores que el Banco Central (BCRA)
encuentra para renovar la deuda en letras de liquidez (Leliq) que le va
venciendo: en cuatro ruedas inyectó al mercado por esa vía unos $110.400
millones, aunque la mitad de esa cifra se volcó ayer.
Lo cierto fue que
la cotización oficial trepó otros 27 centavos ( 0,44%) ayer, ampliando el
aumento de 16 centavos que mostró en la rueda el mayorista (quedó a 458,31 en
promedio), que no subió más solo porque el BCRA se ocupó de mantenerlo a raya,
tarea en la que habría invertido otros US$130 millones.
Y que ese cierre
supone mayor nivel -en términos nominales- desde el final de agosto, es decir,
precisamente desde que volvieron restricciones a la demanda que, en este caso,
recaen más duro sobre las empresas, ya que para los particulares se mantiene un
cupo de compra por hasta US$10.000 mensuales, cifra que, medida en pesos,
supone unos 13 salarios de trabajador estable, según las estadísticas oficiales
(Ripte).
Los precios no
regulados del billete subieron de $71,15 a $72,77 promedio, para el caso del
dólar Bolsa o MEP, que se usa para arbitraje local de monedas, y de $73,90 a
75,40, en el caso del denominado dólar fuga o contado con liquidación, al que
recurren las empresas para girar divisas al exterior, lo que supone brechas ya
del 22 y 27%, respectivamente, con el oficial mayorista.
Baja sostenida de las reservas
A su vez, por las
ventas del BCRA y el pago de cupones de interés de los bonos Globales 2010,
2020 y 2046 por US$503 millones que realizó ayer el Gobierno, las reservas
internacionales cayeron otros US$563 millones para clausurar el día en
US$46.885 millones brutos, quebrando el piso de los US$47.000 millones y
cayendo al menor nivel en 28 meses (desde fines de junio de 2017).
De este modo esa
tenencia ya retrocede en US$30.596 millones (39,5%) desde el máximo de
US$77.481 millones que tocaron el 9 de abril pasado, es decir, hace apenas un
semestre tras un giro por US$10.818 millones que realizó el FMI.
Para los analistas,
ninguno de estos datos llama la atención. Se descontaba que mantener el dólar
bajo control sería una tarea cada vez más compleja para el BCRA a medida que se
acercara la fecha de las elecciones presidenciales. Incluso la duda actual es
qué hará la entidad después de los comicios si, como anticipan casi
unánimemente las encuestas, se confirma un triunfo opositor.
"La presión
alcista sobre el tipo de cambio, aun con controles, se mantendrá en las
próximas semanas. No debería llamar la atención el mayorista volviendo a
testear la zona de $60", advirtió Sabrina Corujo, directora de Portfolio
Personal Inversiones (PPI).
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