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Por Caetano Mohorade - La compra de dólares por
parte de las personas humanas ascendió a u$s2.891 millones, creciendo así un
54,4% en comparación con el mes anterior, a pesar de la depreciación del tipo
de cambio registrada tras las PASO. La cifra se desprende del informe de Balance
Cambiario, presentado por el Banco Central, en el cual se indicó que esta suba
fue explicada por mayores compras netas de billetes, que totalizaron u$s2.577
millones, por las mayores compras brutas, que totalizaron u$s2.908 millones
( 79,4%) y las menores ventas brutas, que disminuyeron a u$s 330 millones
(-52%).
Cabe recordar que
en septiembre, el organismo que dirige Guido Sandleris estableció para los
individuos un límite de u$s10.000 para las compras de moneda extranjera
destinadas a la formación de activos externos, constitución de garantías
vinculadas a las operaciones de derivados y por transferencias personales. A
pesar de las mayores restricciones, durante el mes se observó un incremento del
30% en la cantidad de clientes que salió a comprar billetes a través del
mercado de cambios en comparación con el mes anterior, al totalizar 1.690.000,
mientras que la cantidad de individuos que vendió billetes cayó un 20% a
570.000.
Durante septiembre
se verificó el claro ejemplo de que en Argentina suele aumentar la compra de
dólares en contextos de mayor incertidumbre (y nerviosismo), ya que los
diversos agentes de la economía suelen recurrir a la moneda estadounidense como
refugio. Lo que ocurre es que, en un contexto de elevada inflación (y de
mayor presiones cambiarias, un fenómeno habitual en períodos electorales), el
peso no funciona como reserva de valor, a pesar de las elevadas tasas de
interés, que buscan generar incentivos a ahorrar en moneda local (y contener la
aceleración de la suba de precios). En la jerga financiera, a este fenómeno se
lo conoce como el flight to quality.
Otro punto a tener
en cuenta es que, debido a los controles cambiarios, algunos optaron por
intercambiar divisas en mercados alternativos, como es el caso del mercado
informal o en segmento bursátil. Este fenómeno explica, en parte, el incremento
de las últimas semanas en los precios del dólar blue y del
“contado con liqui”, cuyas brechas con el oficial ascienden a 9,6% y 35,7%,
respectivamente (ver nota aparte). En caso de aumentar los controles
cambiarios, un hecho que prácticamente se da por descontado después de las
elecciones del 27, estos spreads deberían seguir creciendo.
En el mes, las
compras de billetes mantuvieron una distribución similar a lo que se observó en
los meses anteriores. Prácticamente la mitad de lo operado corresponde a los
estratos de montos de hasta u$s 5.000. Algo similar ocurrió en la distribución
de la cantidad de personas. Casi el 70% de los que compraron billetes lo
hicieron por montos de hasta u$s1.000, en línea con lo observado en períodos
previos. Por su parte, las ventas de moneda extranjera se concentraron en las
operaciones menores a u$s5.000, también representando casi el 70% del total.
Las ventas en ese estrato de monto aumentaron su participación con relación a
lo observado el mes previo.
La cantidad de
vendedores de moneda extranjera, que disminuyeron en cantidad, mostraron una
mayor concentración en los estratos de menores montos, con relación al mes
previo. La cantidad de personas que vendieron hasta u$s 1.000 en el mes
representaron el 89% del total. De esta manera, las ventas brutas per cápita
totalizaron u$s579. Por último, se registraron ingresos netos por u$s22
millones por ingreso primario y secundario, básicamente vinculados a transferencias
corrientes.
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