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Por Pablo Wende - Tal como se esperaba, los días previos a
las elecciones están castigando con dureza a todos los activos argentinos.
Mientras que el riesgo país volvió a superar los 2.000 puntos básicos, el dólar
continuó con su escalada alcista llegando a nuevos niveles récord,
especialmente en el mercado “libre”, es decir, aquellos que están fuera de la
intervención del Central.
Aunque todavía no hay información oficial, se calcula además que el
BCRA tuvo que vender alrededor de USD 300 millones para evitar que se dispare
el dólar en el mercado oficial. En caso de confirmarse esta cifra, sería la
mayor intervención de parte de la entidad que preside Guido Sandleris desde que
se impusieron los controles cambiarios, a fin de agosto. Finalmente, el
mayorista terminó con una suba leve, hasta $ 58,65.
La decisión del Gobierno es vender todas las reservas necesarias
para evitar que el dólar “vuele” en los días previos a las elecciones ante
el fuerte aumento de la demanda de inversores en busca de protección. Claro que
semejante comportamiento genera la inevitable pregunta: ¿puede permanecer el
control de cambios sin alteraciones, teniendo en cuenta la cantidad de reservas
que le cuesta diariamente al Central?
El dólar “oficial” se mantiene con escasas alteraciones por la oferta de
parte del BCRA y ayer cerró a $ 61,32, un incremento de apenas 0,5%. Pero en
los otros mercados donde operan otros inversores y no participa el BCRA, la
historia es diferente. Como no hay casi oferta, toda la demanda de divisas se
traslada al precio. El dólar “libre”, que se opera en el mercado informal,
terminó a $ 68,75, una suba de prácticamente dos pesos en relación al nivel
anterior.
El “Contado con Liquidación”, que es tipo de cambio implícito a
quienes se quieren dolarizar a través del mercado bursátil, tuvo un vuelo
todavía mayor y ayer superó los $ 79, cuando había arrancado la semana
levemente abajo de $ 75.
Esta gran presión sobre el “Contado con Liqui” refleja la demanda de dólares
de empresas, que quieren cubrirse antes de las elecciones. Las compañías no
tienen acceso al mercado oficial de cambios, salvo que sea recurran a él para
operaciones de comercio exterior. Por lo tanto, para desprenderse de pesos
y esperar dolarizados ayer ya estaban dispuestos a pagar casi 30% que el precio
del dólar oficial.
El fuerte aumento de la brecha entre el tipo de cambio oficial y los
“otros” dólares genera a su vez fuertes distorsiones. Por ejemplo, hay más
incentivo para efectuar la práctica conocida como “puré”, es decir la compra de
dólares en el mercado oficial para luego venderlos en el paralelo. Este esquema
permite una rentabilidad superior ya al 11%. Teniendo en cuenta que el límite
de compra mensual es de 10.000 dólares mensuales, esta operatoria especulativa
permitiría ganar hasta 70.000 pesos adicionales por mes.
Todo indica que en los tres últimos días hábiles antes de las elecciones
continuará una presión similar en el mercado cambiario. Pero a partir del 28 de
octubre todo pasará a depender de las señales que empiece a dar el presidente
electo, si es que no hay ballotage. En el escenario de una victoria en
primera vuelta de Alberto Fernández, pasará a ser él el único capaz de empezar
a calmar la ansiedad de los inversores.
Hasta ahora, hubo escasos datos concretos sobre lo que quiere hacer el
candidato de Frente de Todos en caso de ganar, más allá de algunas frases de
campaña. Será importante tanto a quiénes designe en el ministerio de Economía y
en el Banco Central como los planes que tiene en distintas áreas: qué
pasará con las cuentas públicas, hasta dónde podría llegar la emisión monetaria
antes de fin de año y cómo será el proceso de renegociación de la deuda.
Además, también será clave de qué manera se encarará la relación con el FMI,
aunque se descuenta que será un proceso largo de renegociación.
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