El Banco Central (BCRA) dará a conocer hoy una serie de medidas que tienen como objeto alentar las inversiones hacia el sector productivo, en línea con la creciente inquietud del Ministerio de Economía por facilitar el acceso al crédito para impulsar la construcción y la actividad manufacturera.
En primer lugar, a través de la Comunicación "A" 4501, la autoridad monetaria ampliará el uso de los fideicomisos de garantía para la construcción. El BCRA dispuso otorgarles el tratamiento de garantía preferida "B" a todos aquellos fideicomisos vinculados a emprendimientos inmobiliarios cuya aplicación sea tanto el uso comercial como industrial. Hasta ahora, sólo contaban con este privilegio aquellos fideicomisos de garantía constituidos para la construcción de inmuebles destinados a viviendas.
Con este tratamiento normativo, los fideicomisos adquirirán cada vez más valor en el desarrollo del financiamiento al sector productivo, ya que para los bancos tendrán el mismo peso que una hipoteca.
Esto implica que, al igual que los créditos con garantía hipotecaria, aquellos préstamos que estén avalados por fideicomisos de garantía serán menos costosos que otras líneas de créditos tradicionales a las que hoy acceden los constructores. El BCRA denomina como garantía preferida "B" a todas aquellas cauciones cuyo vencimiento es superior a los seis meses.
Por otro lado, mediante la comunicación A 4502, el BCRA también anunciará una flexibilización normativa vigente para incentivar las importaciones de los bienes de capital enmarcados en los convenios ALADI (Asociación Latinoamericana de Integración), "atendiendo a su vital importancia para el desarrollo de la economía y el incremento de la inversión", señalaron fuentes de la autoridad monetaria.
En concreto, la entidad que preside Martín Redrado decidió excluir del cálculo de los activos inmovilizados a las garantías que las entidades constituyan para efectuar importaciones de bienes de capital. De esta forma, elimina una de las trabas con las que hoy se encuentran los bancos a la hora de intervenir en este tipo de operaciones que, por su envergadura y extensión de plazos, muchas veces complican las relaciones de capitales y activos inmovilizados de los bancos.
Ambas medidas son parte del esfuerzo del BCRA para fomentar el crecimiento del crédito de largo plazo y, al mismo tiempo, atender las necesidades de inversión para el desarrollo de la actividad productiva.
En el último, de hecho, la entidad ya había realizado otras flexibilizaciones de la normativa con el mismo objeto, como fue la decisión de admitir la aplicación de recursos provenientes de depósitos en dólares para financiar la importación de bienes de capital, y la de aceptar el diferimiento de la carga en los balances de los bancos del efecto de los amparos por un importe equivalente a los nuevos préstamos de largo plazo que se otorguen a clientes del sector privado.
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