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Por Francisco
Jueguen - "El voto ordena", responden sigilosos, aún
con esperanzas, en los pasillos del Ministerio de Hacienda,
sobre la posible reacción de
los mercados tras la elección presidencial de pasado mañana.
Sin embargo, cerca de Hernán Lacunza confirman
que el equipo económico ya trabaja en propuestas y alternativas, tanto para
presentarle a Mauricio Macri en caso de que
logre alcanzar la posibilidad de un ballottage como para consensuar entre el
actual gobierno y el presidente electo en una transición no traumática.
Pese al optimismo
oficial, y más allá de los resultados, economistas privados consultados
por LA NACION consideran que el escenario más probable
para garantizar la estabilidad cambiaria en tiempos de faltante de dólares -la
misión prioritaria que Lacunza dijo haber recibido del Presidente cuando
asumió- implicará un cepo cambiario más restrictivo,
sobre todo si el Estado tiene que seguir pagando la deuda externa sin
posibilidades de refinanciamiento y "cuidando" los depósitos y las
reservas.
"Con el
resultado del domingo se termina una etapa de incertidumbre y se ingresa en
otra nueva etapa. Buscaremos que tenga la menor volatilidad posible",
confirmaron ayer cerca del ministro, donde no quisieron ratificar ni descartar
más restricciones ni dar precisiones sobre las propuestas analizadas por el
equipo de Hacienda.
"Nosotros nos
preparamos para todos los escenarios. De ballottage o de transición. Vamos a
cooperar en caso de perder el domingo. La premura y la prudencia en estos
momentos son lo más importante", señalaron cerca del ministro.
Allí agregaron que
la responsabilidad de gobernar hasta el 10 de diciembre y de tomar medidas será
de la actual gestión. Y pese a las esquirlas que dejó el debate presidencial
del domingo pasado, en Hacienda dijeron que siguen conversando con la oposición
y que "el diálogo está abierto". "Los puentes y los diálogos
están. Si se toman medidas, serán consensuadas con ellos porque serán el
gobierno electo, pero la responsabilidad hoy por hoy es del Gobierno",
explicaron.
Ante este
escenario, LA NACION preguntó a varios economistas de primer
nivel: ¿cree usted que el cepo cambiario se va a ajustar tras las elecciones?
"Probablemente", dijo Daniel Artana, director de FIEL. Quien completó
su idea fue el economista jefe de esa misma casa, Juan Luis Bour. "Es
probable que aumente el cepo a la compra de dólares por particulares para
minimizar el 'rulo', y eso va a hacer saltar la brecha. No creo que en
noviembre desdoblen un mercado comercial y uno financiero, pero lo más
preocupante podría llegar a estar a partir de diciembre, si ponen restricciones
sobre los pesos o emiten fuerte. De eso sí hay que preocuparse", aclaró
Bour.
Alberto Fernández, que aún no explicitó un programa económico
ni quién será su ministro, volvió esta semana a hablar sobre el dólar. "Espero
que el lunes no se vuelva a enojar [Macri] y haga liberar el dólar",
dijo, tras el
debate. Anteayer, además, aclaró: " Vamos a
respetar los depósitos en dólares".
El director del
Ieral, Marcelo Capello, dijo que "por la incertidumbre que generan las
elecciones, dado que uno de los dos candidatos con más posibilidades no dijo
nada sobre su política económica y equipo, y que entre 2011 y 2015 funcionó un
cepo cambiario más estricto, es de prever que los agentes económicos se
cubran". Según completó el experto, eso podría llevar a que las
restricciones actuales se ajusten en el gobierno de Macri si la fuga y la
compra de dólares para atesoramiento son muy relevantes, "tal como vienen
siendo en los últimos días".
"Suponiendo
que triunfe Fernández en primera vuelta, puede ser que ese tema se encare de un
modo cooperativo. Y si hay sugerencia de reducir el cupo para compras, el
Central podría hacer algo en ese sentido", afirmó su colega en el Ieral
Jorge Vasconcelos. "Hay un tema operativo que no es menor: ¿cuándo debería
entrar en vigor? No puede hacerse de modo retroactivo. ¿Desde el 28 de octubre
o desde el 1º de noviembre? En ese escenario, sería clave que el gobierno
entrante anuncie cómo va a plantear el régimen cambiario", agregó.
"Si solo anuncian menos cupo, pero no explicitan el resto de la política
fiscal, cambiaria y monetaria, la brecha cambiaria puede ampliarse de modo
desaconsejable", señaló.
"Algo
viene", anticipó un importante consultor, que prefirió el anonimato.
"No veo equipo que pueda coordinar esto a partir del lunes", agregó
una colega suya. "Esperemos que se defina la elección en la ciudad y no
haya ballottage. Que cierre el año electoral y que aparezca la cordura",
agregó sobre la crisis de confianza y política que afecta a la economía
argentina.
"El goteo de
reservas internacionales por la intervención del Central es constante, y si a
eso se le suman los vencimientos [de la deuda] no es posible llegar a fin de
año. Bajando de US$10.000 a US$2000 se puede limitar bastante demanda",
estimó Agustín D'Atellis, director de AD Consultores.
"Las
restricciones cambiarias sirven como una herramienta puramente circunstancial.
Nunca tuvieron éxito estructural", estimó Luis Palma Cané. "Es un
paliativo que no funciona, además, en momentos en los que se invierte la curva
de demanda, por lo que se siguen gastando reservas sin sentido. O dejás todo
como está y seguís perdiendo reservas o hay tres posibilidades: liberar el
mercado cambiario, aplicar un control de cambios absoluto o un desdoblamiento
del tipo de cambio", concluyó.
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