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Por Jaime Rosemberg - Entre el optimismo por la
"posibilidad de llegar al ballottage" y la preocupación por la
creciente suba del dólar. Así transcurrió la última reunión de gabinete
nacional encabezada por el presidente Mauricio Macri antes
de las elecciones del domingo que definirán el futuro político del país.
El ministro de
Hacienda, Hernán Lacunza, explicó puertas adentro su interpretación sobre la
suba del dólar. "Lo que hay es presión por compra minorista", dijo el
ministro, según le contaron dos de sus pares a LA NACION.
"La gente tiene miedo de que gane el kirchnerismo, la mayoría de los que
van a comprar son votantes nuestros", interpretó uno de esos miembros del
gabinete. "Nadie le cree mucho a Alberto Fernández, ven las
inconsistencias que hay entre ellos y se asusta. El mercado es así",
agregó otro alto funcionario.
Desde el
Ministerio de Hacienda afirmaron que "la dolarización de pequeños y
medianos ahorristas, la incertidumbre electoral, los especuladores que compran
en el contado con liqui" influyeron en la suba del dólar esta semana.
En la conferencia
de prensa posterior a la reunión -de la que participaron los ministros y el
titular de la Cámara baja, Emilio Monzó- los ministros Carolina Stanley
(Desarrollo Social) y Jorge Faurie (Cancillería) negaron la posibilidad de una
mega-devaluación de la moneda, similar a la ocurrida el 12 de agosto luego de
conocido el resultado de las PASO.
"No vemos por
qué debería pasar una cosa así, somos un gobierno que trabaja en todo lo que
tenemos que trabajar", contestó la ministra Stanley. En el mismo sentido,
el candidato a vicepresidente Miguel Ángel Pichetto adjudicó la volatilidad a
la posibilidad de que Fernández se imponga el domingo en primera vuelta.
"Si el que gana es Mauricio Macri la economía va a tener un cambio
fundamental, el problema del mercado y de los sectores financieros es la duda
que genera un posible gobierno de Fernández y de Cristina Fernández, la
reaparición de visiones viejas", afirmó el senador Miguel Angel Pichetto
durante una entrevista en Cadena 3.
Transición
Desde el Gobierno
niegan estar pensando en "medidas adicionales" para el 28 de octubre,
día posterior a la elección. Faurie dio a entender que Macri llamará a
Fernández el domingo a la noche para coordinar la transición, si es que los
resultados no lo favorecen.
"Debiéramos
reconocerle al Presidente que es un hombre que respeta enormemente la
institucionalidad y el valor de la democracia. Sin definir el resultado, está
claro que el presidente Macri en el primer turno de las elecciones, estará a la
altura de la responsabilidad que le cabe como primer argentino en un día tan
importante", contestó el canciller.
"Por supuesto
que lo va a llamar, nosotros no somos como ellos", afirmó a LA NACION un importante miembro del gabinete, que
de todos modos se reserva-como el propio Presidente-la esperanza de poder
llegar a la segunda vuelta, más allá de los números que manejan las encuestas.
Durante la
conferencia, Stanley dejó además otra definición importante. Reivindicó su
política de diálogo con las organizaciones sociales, criticada, entre otros,
por Pichetto y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. "Este gobierno
terminó con el clientelismo y la intermediación, una diferencia enorme con lo
que se hacía antes", se defendió la ministra.
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