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Por Francisco Jueguen - Luego de la consagración de Alberto Fernández como presidente electo, el Gobierno
y el Banco Central (BCRA) anunciaron medidas para terminar con la pérdida de
reservas, contener el precio del dólar -para frenar la aceleración de la
inflación- y proteger los depósitos bancarios, en lo que Mauricio Macri buscó definir anoche como una
"transición ordenada" hasta el 10 de diciembre.
La
iniciativa, ratificada por la entidad monetaria, durará hasta diciembre de 2019
e implicará un nuevo límite de U$S200 mensuales (era de US$10.000 hasta
el viernes pasado) para la compra de dólares para personas
físicas con cuenta bancaria y en U$S100 para la compra en efectivo. Estos
límites no son acumulativos, según confirmaron en el BCRA.
Las medidas serán ampliadas hoy por el presidente del BCRA, Guido
Sandleris, en una conferencia de prensa que ofrecerá a las 8.30, ya que no hay definiciones acerca de qué ocurrirá con las compras con
tarjetas de crédito en el exterior o con la disponibilidad de los dólares que
los argentinos tienen depositados en los bancos.
En el Ministerio de Hacienda, que conduce Hernán Lacunza, ya había
ratificado esta noche a LA NACION que ese
paquete de medidas, diseñadas la semana pasada, verían la luz en unas horas
ahora que los datos oficiales consolidaron el triunfo de Fernández en las
elecciones. En el oficialismo descartaron la posibilidad de decretar hoy un
feriado cambiario. "No perdemos un dólar más hasta el 10 de
diciembre", comentaron en Hacienda.
En su discurso en el búnker de Juntos por el Cambio, Macri anunció que
habló telefónicamente con Fernández y lo invitó a desayunar. Una señal de que
busca cooperación en la transición para devolver la calma a los mercados. Ayer,
además ya se mencionaban a varios referentes vinculados al presidente electo
para armar un "equipo de transición". Entre ellos aparecían, en un
primero momento, Cecilia Todesca, Matías Kulfas, Guillermo Nielsen, José Ignacio De Mendiguren y Mercedes Marcó del Pont. Esto no significaba que vayan a
ocupar cargos definitivos en el futuro equipo económico.
Dentro del Palacio de Hacienda ratificaban además la necesidad de
priorizar la estabilidad del tipo de cambio
"Que tome todas las medidas que tenga que tomar", le
pidió Cristina Kirchner a Macri en su discurso. "Que
hasta el 10 de diciembre ejerza su responsabilidad para defender el patrimonio
del pueblo y la Nación", agregó. Fernández agradeció a Lavagna al comienzo
de su discurso como presidente electo, confirmó que se reunirá con Macri y
aseguró que colaborará con el Presidente en la transición. "Empezaremos a
hablar del tiempo que queda sabiendo que hasta el 10 de diciembre el Presidente
es Macri", dijo.
"Somos los primeros atentos a la incertidumbre económica para
atender las necesidades de la gente. No es el momento de hablar de eso ahora
porque estamos en el medio de una jornada electoral. Siempre estamos al
servicio de lo que hay que hacer, que es trabajar para la gente", había
dicho Lacunza.
Ya a mediados de la semana pasada, el equipo de Lacunza había advertido
que trabajaba en propuestas y alternativas para presentarle a Macri ante
cualquier resultado electoral. "Nosotros nos preparamos para todos los
escenarios. De ballottage o de transición. Vamos a cooperar en caso de perder
el domingo", habían advertido cerca de Lacunza. Los economistas privados
apostaban, más allá de quien fuera el ganador, que habría un cepo más
restrictivo, algo que finalmente se confirmó.
Solo el viernes, el BCRA perdió US$1755 millones,
Dentro del Palacio de Hacienda ratificaban además la necesidad de
priorizar la estabilidad del tipo de cambio, el mandato que el Presidente le
dio a Lacunza cuando asumió, para evitar que una mayor devaluación volviera a
impactar en la inflación (sobre todo en los precios de los alimentos) con el
consecuente aumento de la pobreza. "Estamos preparados", ratificaron
desde el BCRA.
Desde hoy hasta el 10 de diciembre próximo se abre una nueva etapa, que
dependerá más de señales políticas que económicas, para devolverles confianza a
los mercados, en un contexto de elevada volatilidad. ¿Habrá colaboración entre
Mauricio Macri y Alberto Fernández en los próximos 40 días? ¿Qué nombres
liderarán los posibles equipos económicos de Fernández? ¿Cuál será su programa
y qué implicaría el acuerdo económico y social o de precios y salarios que
plantea el presidente electo? ¿Cómo será la relación con los acreedores, el FMI
y Washington?
Solo el viernes, el BCRA perdió US$1755 millones, en un contexto de
"pánico" preelectoral en el que los ahorristas buscaron blindar sus
ahorros refugiándose en el dólar. Ante la desconfianza, muchos de ellos
prefirieron también hacerse de esas divisas depositadas en los bancos. Las
reservas terminaron entonces en US$43.503 millones, su peor nivel en 28 meses,
y el dólar, que el Gobierno había logrado congelar en $60 en las últimas
semanas, terminó en $59,99 para en el mercado mayorista y en $65 para la venta
al público, su máximo nominal.
"Espero que el lunes Macri no se vuelva a enojar y haga algún
disparate", había dicho el lunes pasado Fernández, aludiendo a la fuerte
devaluación que se registró el lunes post PASO y que para el kirchnerismo fue
impulsada por el propio Macri, denuncia que en el oficialismo tildaron de
ridícula. A mitad de semana, el candidato del Frente de Todos volvió a
referirse al dólar: "Vamos a respetar los depósitos en dólares",
dijo.
A comienzos de septiembre, el Gobierno aplicó un cepo cambiario por el
que las personas físicas tenían un límite de compra de US$10.000 mensuales. Las
empresas, en tanto, no podían comprar para atesorar, pero sí podían acceder al
mercado de cambios para operaciones de exportaciones e importaciones y pagos de
deudas. Nadie había quedado limitado a extraer dólares de sus cuentas ni se
aplicaron restricciones vinculadas con el turismo.
Unos días antes, para sacarle presión a la divisa y pavimentar la
campaña electoral, el equipo económico de Lacunza impulsó un
"reperfilamiento" de la deuda de corto plazo. Además, presentó, sin
suerte -no se logró finalmente un acuerdo con la oposición-, un proyecto para
renegociar la deuda emitida en bonos con ley argentina y extranjera.
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