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Por Javier Blanco -
El bloqueo casi total impuesto a la demanda minorista de dólares -la más activa
en las últimas ruedas-que entró en vigor ayer provocó un repliegue del 0,7 al
2,6% en la cotización oficial del billete y le permitió al Banco Central (BCRA)
recomprar unos US$60 millones en reservas, que no alcanzaron para maquillar su
tenencia contable bruta, pero oxigenaron su posición neta o propia, la más
apretada.
La cotización casi
simbólica de la divisa para la venta al público cayó de $65 a $63,46, mientras
que solo se reacomodó de $60 a $59,50 a nivel mayorista, en una jornada en la
que, no casualmente, en plaza se operaron de contado apenas US$255,5 millones,
un volumen 76,5% inferior al promedio operado en las tres ruedas previas a las
elecciones presidenciales.
El carácter
simbólico surge de la magnitud que alcanzó la restricción impuesta a la demanda
privada, no solo porque el cupo máximo se redujo hasta 99% (de US$10.000 a solo
US$200 o US$100, según el caso), sino porque, en los hechos, el acceso quedó
vedado para el común de los demandantes, ya que el nuevo límite resultó
retroactivo, se hubiera usado o no el total del tope vigente hasta el viernes
(US$10.000).
"En los
hechos, eso dejó fuera del mercado a casi todo el mundo. Durante el día solo vi
que pudieron cursarse tres operaciones: todas las demás quedaron bloqueadas
hasta el cambio de mes", explicó a LA NACION un operador de un banco
líder.
"Fue una rueda
previsiblemente muy trabada, que se inició pasado el mediodía porque bancos y
agencias estuvieron analizando los alcances de las nuevas normas y readaptando
sus sistemas. Algunos optaron por mantener obstaculizada la operatoria a
personas para evitar problemas", describió Fernando Izzo, de ABC Cambios.
Sin y con sorpresa
Si bien estaba
descontada ya por el mercado, la profundización del cepo dispuesto hace apenas
dos meses terminó sorprendiendo por su dureza.
"Se esperaba
un ajuste al cepo, pero esto terminó siendo un maxiajuste. Sabíamos que se
necesitaba un límite muy bajo a las compras para atesoramiento si se buscaba
frenar la salida de reservas, pero no tan bajo", comentó en un informe la
consultora Portfolio Personal Inversiones (PPI), que a partir de estas
determinaciones estima ahora que el BCRA "ya no deberá seguir usando
reservas para controlar el valor del dólar oficial", aunque deberá
"resignarse a convivir con los precios libres del dólar más presionados a
la suba, aunque sin llegar a dispararse".
Por lo pronto, en
la rueda de ayer el dólar "fuga" o contado con liquidación, usado por
empresas e inversores para girar divisas al exterior, cerró otra vez en alza al
avanzar de $81,01 a $81,53 ( 0,6%); pero el dólar bolsa o MEP, que permite
arbitrar monedas localmente mediante la compraventa de bonos en pesos y en
dólares entre privados, bajó de $77,14 a $76,80 (-0,42%) por la oferta de
inversores y empresas que se habían dolarizado in extremis antes de las
elecciones, "y ahora necesitan hacerse de pesos para hacer frente a gastos
corrientes", explicaron en el mercado.
Algo similar pasó
con el precio del dólar para operaciones en negro, cuyo precio promedio de
venta cayó de $75,50 a $74 en la jornada (tras haber llegado a marcar un máximo
de $77 tras el mediodía), por la venta de dólares en esa plaza por parte de
personas que los habían adquirido en las últimas semanas por la ventanilla
oficial y buscaron capturar esa ganancia.
La jornada cerró
además con una baja de US$101 millones en las reservas brutas del BCRA, que
cerraron en US$40.402 millones y pasan a caer en US$5300 millones solo en lo
que va del mes (o en US$22.907 millones tras las PASO o en US$34.281 millones
desde el máximo de US$77.481 millones que tocaron el 9 de abril pasado).
Sin embargo, la
merma del día se explica por una baja de los encajes que respaldan los
depósitos bancarios en dólares vinculada al stock de billetes que los bancos
tenían pedidos en muchos casos desde el viernes para atender posibles retiros.
El panorama del
"día después" se completó con una leve baja en el precio de los bonos
de la deuda en el exterior, dado que los inversores, mientras esperan señales
del equipo económico del presidente electo, a su vez comienzan a descontar una
propuesta de renegociación menos amigable que aquella con que se habían
ilusionado semanas atrás, tras dichos del propio Alberto Fernández. A eso se
sumaron los derrapes de hasta 14% (caso Grupo Galicia) de las acciones
argentinas que cotizan en Wall Street, lo que hace que algunas ya acumulen
pérdidas en el año de hasta 79% en su valor bursátil.
Radiografía de la penúltima rueda
Los ahorristas
retiraron de los bancos depósitos por US$367 millones el último jueves, la
mayor cifra desde el 6 de septiembre. Así, el stock total de esas colocaciones
privadas, que había tocado un récord de US$32.500 millones el viernes previo a
las PASO, quedó en US$20.119 millones y habría perforado ya los US$20.000
millones, considerando la aceleración que tuvieron los retiros el caótico
viernes. En los bancos aseguran que ayer la situación fue "mucho más
calma".
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