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El Banco
Central dispuso que a partir del mes próximo las entidades financieras no
podrán integrar con LELIQ y/o NOBAC la exigencia de efectivo mínimo proveniente
de los depósitos a la vista.
Así lo dispuso la
autoridad monetaria mediante la comunicación A-6817, que entrará en
vigencia a partir del viernes próximo.
En el medio de la
transición tras las elecciones del pasado domingo, que iniciaron ayer
el presidente Mauricio Macri y el electo Alberto Fernández, el Banco
Central también parece dispuesto a entregar las cuentas en el mayor orden
posible.
La medida tiene un
doble objetivo: además de desarmar el stock de Leliq apunta a bajar las
tasas de interés. Fuentes del Banco Central explicaron que de ninguna
manera esto se traducirá en una tasa de interés negativa. Aclararon que es una
de sus premisas que quienes tienen depósitos a la vista no pierdan dinero con
este cambio.
Ocurre que con esta
decisión los bancos dejarán de percibir ingresos por los encajes, por lo que se
prevé que eso empuje las tasas hacia abajo.
Una de las
cuestiones por las cuales esta norma puede implementarse es por la vigencia del
cepo cambiario. Es que las autoridades consideran que aunque los ahorristas
decidan retirar sus depósito, la restricción contendrá la demanda de dólares.
Al mismo tiempo,
por la comunicación A-6816, el BCRA flexibilizó las normas de efectivo mínimo y
encajes para permitir que los organismos de la administración pública puedan
acceder a fondos para pagar haberes y otras obligaciones.
La transición ya empezó
Estas medidas no
son las únicas que tanto el Gobierno como el Banco Central encaran en el marco
de la transición que se concretará el 10 de diciembre.
Macri recibió ayer
a Fernández y comenzaron los diálogos políticos. Pero a su vez, los equipos económicos
de ambos ya tienen contactos.
Por caso, el
ministro de Hacienda, Hernán
Lacunza, anticipó que espera dialogar con los emisarios del vencedor en las elecciones.
Además, se espera una misión
conjunto a Washington para hablar con el FMI.
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