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Por Juan Gasalla - El dólar
oficial se negoció este martes con escasas variantes, en una plaza cuyo monto
se redujo a la mínima expresión, consecuencia del estricto control sobre
el mercado de cambios para preservar las debilitadas las reservas
internacionales. En dólar libre, en tanto, descendió casi 10% durante
la jornada, debido a la sobreoferta para aprovechar la brecha de
precios con la cotización formal.
En el promedio
de bancos de la City porteña el billete verde terminó ofrecido a
$63,42 en el promedio al público. En las sucursales del Banco Nación,
siguió a 63,50 pesos.
En el
mercado mayorista hasta las 11 no se habían concretado operaciones.
Al cierre, la divisa se intercambió a $59,45, con baja marginal de cinco
centavos. El dólar mayorista alcanzó un máximo histórico de $60,40 el pasado 30
de agosto. En el transcurso de 2019 sumó un avance de 57,6%, frente a una inflación en torno al 40% en ese lapso.
El monto operado en
el segmento de contado (spot) fue aún más bajo que el lunes, unos USD
243,7 millones, ínfimo respecto de las ruedas de la semana pasada, cuando llegó
a USD 1.000 millones diarios. Según operadores de la plaza mayorista, la banca
oficial aprovechó para comprar divisas por segunda jornada y apuntalar así
los activos del Banco Central.
En futuros se
negociaron contratos por USD 655,2 millones en el ROFEX, donde las posturas
para fin de mes cedieron a $59,71, mientras que para diciembre de 2019
concluyeron a $70,25 (-5,1%).
El dato
sobresaliente en el mercado de cambios fue el desplome de 9,5% en el
valor del “dólar libre”, con negocios marginales y con escaso volumen, pero que
escapan a la restricción del BCRA. El billete concluyó a 67 pesos para
la venta, tras haber terminado a 74 pesos el lunes.
“Hubo tantas
coberturas antes de las elecciones que la mayoría se sacó los pesos de
encima, y ahora al necesitarse esa liquidez, no queda otra alternativa que
vendedor dólares. Solo esto hace comprender al tendencia del mercado, al
margen del fuerte ‘cepo’ que lanzó el banco central”, afirmó a Reuters un
veterano corredor de cambios.
Desde el lunes rige
un endurecimiento del cepo cambiario, con un límite de USD 200 mensuales
para las personas físicas, sin autorización del BCRA. En efectivo se podrá
adquirir un máximo de USD 100 mensual.
Poco después de
asumir, el presidente Mauricio Macri había eliminado el 16 de
diciembre de 2015 el control cambiario dispuesto por su
antecesora, Cristina Kirchner, pero el desenlace adverso para el
oficialismo en las elecciones primarias precipitó la fuga de divisas y la
imposición de nuevos controles a partir del 1° de septiembre, que se volvieron
más estrictos después del triunfo electoral del Frente de Todos el 27 de
octubre.
El Banco Central
dispuso que a partir del 1º de noviembre no se admitirá la integración con Letras de Liquidez
(Leliq) de la exigencia para los bancos de efectivo mínimo en pesos
provenientes de las obligaciones a la vista alcanzadas, es decir, encajes.
“Esto generará
el desarme de estas Letras –hoy hay un stock de menos de $800.000
millones– y una baja de tasas de interés, provocando una mayor
liquidez en el mercado. Pero se espera que dichos fondos no se dirijan al dólar
oficial dadas las restricciones, aunque sí podrían dirigirse al dólar
Bolsa (MEP) o informal”, consideraron desde Research for Traders.
Por ahora, no
se anunciaron nuevas medidas que busquen trabar los arbitrajes de bonos y
acciones desde los cuales surgen el valor del “contado con liquidación” y el
llamado dólar Bolsa o MEP, también en la rueda con sensible baja en la paridad
con el oficial.
Para Gustavo
Ber, economista del Estudio Ber, las brechas cambiarias entre el valor
del dólar bajo el rigor del cepo y los tipos de cambio ajenos a los controles
“reflejan el apetito por la dolarización y así es
que continuarán actuando como ‘termómetros’, en vista a las mayores
restricciones que operan sobre la demanda privada".
En las cotizaciones
alternativas, el dólar “contado con liqui” se transó a $76,23, con
una brecha de 28,2% respecto del oficial, mientras que el dólar MEP
se operó a 72,95 pesos.
Cabe recordar que
la brecha cambiaria todavía no llega a la registrada en el último día
de gobierno de Cristina Kirchner. El 9 de diciembre de 2015, con un
control de cambios aún más rígido que el presente, la brecha entre el dólar
oficial mayorista ($9,74) y el “contado con liqui” ($15,40) alcanzó
el 58%, mientras que entre el minorista ($9,82 en promedio) y el “blue”
(en $14,73) se ubicó en el 50 por ciento.
Mientras tanto,
las reservas continuaron el lunes con su caída por 63° rueda y se
ubicaron en niveles de USD 43.402 millones, según datos sujetos a ajuste,
al monto más bajo desde el 25 de enero de 2017. Desde las PASO los activos
restan USD 22.907 millones (-34,5%), y unos USD 22.394 millones desde el
inicio de 2019.
Por su parte,
los depósitos privados en dólares en efectivo del viernes 24 (último
dato disponible) presentaron un retroceso de USD 366
millones (-1,8%), para alcanzar los USD 20.119 millones, la
cifra más baja desde el 18 de noviembre de 2016. Desde las PASO la salida
de estos depósitos del sistema financiero fue de USD 12.380 millones o 38,1 por
ciento.
“La demanda de
dólares se acentuó la semana previa a las elecciones llevando a que
alcance máximos y a fuerte intervención oficial”, apuntó un informe
de Balanz Capital.
El Banco Central
dejó este martes sin cambios la tasa de política monetaria en la licitación de
Letras de Liquidez (Leliq), a siete días de plazo, en 68,002% anual.
La entidad cubrió
los vencimientos del día a través de la colocación de Leliq en dos tramos por
153.257 millones de pesos. La entidad que preside Guido
Sandleris cuenta ahora con un stock de Leliq de 795.860
millones de pesos.
El Comité de
Política Monetaria (COPOM) anunciará el próximo viernes el nuevo
piso para el rendimiento de estos pasivos remunerados –exclusivos para ser
suscriptos por bancos– que se situó en octubre en 68% anual.
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