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Por Jaime Rosemberg - Papeles en orden. Proyectos cerrados.
Todo en regla. Con la mente puesta en "colaborar" con el próximo
gobierno, el presidente Mauricio Macri les
pidió en las últimas horas a los miembros del gabinete que definan los
"proyectos prioritarios" de cada una de sus áreas y los dejen
terminados antes de entregar el poder.
"Tenemos que priorizar uno o dos proyectos y terminarlos",
afirmó a LA NACION una alta fuente del Gobierno, que anteayer
participó de la reunión de gabinete en la que el Presidente definió el método
de trabajo interno. Este sistema, afirmaron las fuentes, correrá "en
paralelo" con las charlas inminentes que los negociadores designados por el gobierno saliente y el
entrante (conocidos también el lunes) tendrán de cara al traspaso del poder.
Cada uno de los ministros se llevó esa tarea a su despacho, y tendrá una
reunión cara a cara con el Presidente en los próximos días para informarle sobre
esos proyectos a finalizar.
"Cada uno tiene algún programa por terminar, una licitación que
concretar o alguna inauguración pendiente. Hay que concentrarse en eso y a la
vez tener todo en regla para cuando llegue el momento de conversar con el que
llega", afirmó a LA NACION un
ministro del gobierno de Macri.
"Cuando asuma [el Frente de Todos], habrá meses en los que nos van
a culpar a nosotros por lo que hicimos o no hicimos. Lo mejor es dejar todo lo
más prolijo posible", anticipa otro funcionario desde una oficina
gubernamental.
Desde el Ministerio del Interior, por caso, afirmaron que se aceleraron
algunas obras públicas, para llegar al objetivo del 100 por ciento de ejecución
presupuestaria antes de la finalización del mandato.
Un panorama similar refleja la agenda del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, que por estas horas analiza junto a sus
funcionarios una por una las obras viales por terminar, además de las obras de
ampliación en los aeropuertos de Ezeiza e Iguazú, en Misiones, y varios viaductos.
El jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el vicejefe, Andrés Ibarra, monitorean la actividad de cada uno de los
ministerios y se encargarán de supervisar previamente cada "cierre"
de gestión.
La transición
Como se sabe desde hace días, los negociadores designados por Macri
serán, en una primera instancia y además de Peña, el ministro del
Interior, Rogelio Frigerio, y su par de Hacienda, Hernán Lacunza,
quien anteayer reconoció públicamente haber tenido "charlas
informales" con miembros del equipo económico de Fernández antes de las
elecciones del domingo, aunque evitó dar nombres.
"A ellos les interesan los números, los fondos que quedan, la
política económica. Pero en cuanto definan todo el organigrama habrá reuniones
con el responsable de cada área", afirmó otro alto funcionario, en
referencia a las principales preocupaciones del kirchnerismo. Quedó definido
anteayer que Santiago Cafiero, Gustavo Beliz, Eduardo de Pedro y Vilma Ibarra serán los representantes del Frente de
Todos en esas conversaciones de revisión y entrega de documentación.
Durante la reunión de gabinete, posterior a su encuentro con quien lo
sucederá a partir del 10 de diciembre, Macri les contó a los ministros que vio
a Fernández "bien predispuesto" para una "transición
ordenada" y se mostró confiado en que el proceso será exitoso.
Las negociaciones con el gobierno entrante -que ayer tuvieron una
impasse con el viaje de Fernández a Tucumán- formaron parte de la charla que el
Presidente tuvo ayer con su primo e intendente reelegido de Vicente López Jorge
Macri.
"Va a haber un compromiso absoluto en todos los niveles de gobierno
para que la transición sea ordenada y transparente, a diferencia de la
transición que nos tocó a nosotros, cuando tuvimos que asumir luego de ganar
muchas intendencias, la provincia y la Nación", dijo Macri luego de su
encuentro, de más de una hora, con el primer mandatario en la Casa Rosada.
A quienes lo vieron en las últimas horas les quedó claro que el
Presidente "está con ganas de seguir en política como líder de la
oposición" y que dentro de unos meses pondrá la mira en las elecciones
legislativas de 2021 y las presidenciales de 2023.
"La gente valoró lo que hicimos a pesar de la crisis económica. Eso
nos posiciona muy bien", comentó otro miembro del gabinete, convencido de
que el gobierno de Fernández "la va a tener complicada en lo económico y
eso va a generar conflictos entre ellos".
"Vi un presidente muy entero y satisfecho con la tarea realizada.
Recibió el mensaje, nos deja una Argentina equilibrada y lo pone a él como
líder indiscutido de una oposición que tiene que estar unida y que tiene que
permitir que se gobierne, pero (cuidando) que se defienda una mirada donde
cuatro de cada diez argentinos no piensan como el presidente", agregó
Jorge Macri a los periodistas acreditados, antes de abandonar la sede de
Balcarce 50.
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