Se va otro mes de alta rentabilidad para los bonos. Sin embargo, febrero aportó un dato de color: a diferencia de los últimos meses, en los que los bonos en pesos ajustables por CER fueron las estrellas, los instrumentos en dólares fueron los que mayor rentabilidad otorgaron a los portfolio: a sólo un día de culminar el mes, ya ganaron hasta 14%.
Detrás, aunque también con atractivas ganancias bajo un escenario de expectativas inflacionarias, se ubicaron los títulos en pesos indexados, con subas de entre 0,5% y 4,8%.
Un contexto externo que continúa siendo beneficioso para emergentes (alta liquidez mundial y tasas de interés en niveles mínimos), sumado a noticias de recompra de deuda externa anunciadas por varios países de la región crearon en febrero el clima ideal para la renta fija y, en particular, para la nominada en dólares.
De hecho, haber optado por acciones locales como por activos financieros más conservadores –dólar, euro o colocaciones bancarias–, fue un dolor de cabeza para el inversor, al que no lo salvó ni la más exquisita selectividad.
El Merval cerró ayer en 1.736 puntos y acumula en febrero una baja del 3,2%. Siderar, Comercial del Plata, Petrobrás Energía y Acindar perdieron 16,9%, 6,22%, 3,7% y 2,8%, respectivamente, mientras que entre las líderes que ganaron se encuentra Transener, Galicia y MacroBansud, con subas de entre 0,8% y 1%.
Puntualmente, las noticias que movilizaron a la plaza fueron los rescates de bonos anunciados por Brasil, México, Venezuela y Colombia. Estos movimientos prometen disminuir la liquidez de los mercados de deuda externa de la región y obligan a una reorientación de las carteras mundiales, que permite a los títulos locales convertirse en una opción deseada. De esta forma, la mayor demanda presiona al precio, mientras que reduce su Tasa Interna de Retorno (TIR).
En el mismo sentido juega la continuidad de un dólar en niveles superiores a $ 3. El billete, que como inversión física sólo permitió a una cartera ganar poco más del 0,3% en el mes, cerró ayer en $ 3,09, sólo un centavo arriba del nivel de fines de enero. Los analistas son conscientes de que la inflación le ganará al dólar, pero ya no tienen, como tiempo atrás, la expectativa de un tipo de cambio por debajo de $ 2,8, situación que determina una mayor predisposición de los inversores a colocarse en deuda en dólares.
En lo que va del mes, el Par y Descuento en dólares bajo legislación extranjera subieron 13,9% y 11,5%, respectivamente. En tanto, el Boden 2012 subió 3% y el 2013, 2,2%.
Los cupones atados al PIB siguieron rindiendo, al igual que enero, excelentes frutos dentro de un portfollio. El warrants en pesos subió 4,8% y el de dólares, un 3,3%.
En cambio, los bonos en pesos indexados ganaron hasta 4,7%. Otra vez fueron los emitidos tras el canje los que más subieron: el Par acumula un alza del 4,1% a un día de cerrar el mes y el Descuento, del 4,7%.
Las colocaciones en el exterior no fueron en febrero motivo de grandes festejos. El Bovespa de Brasil registró nuevos récords, pero en el mes acumula un alza de sólo 0,6%. Mientras tanto, el Global 2040 –el bono más operado de la región– ganó 3,4% por el anunciado rescate de hasta u$s 20.000 millones en el año.
En EE.UU. las noticias fueron un poco mejores: el Dow Jones y el S&P500 ganaban hasta ayer un 2% y 1%, en cada caso, mientras que el Nasdaq está neutro.
Pero ser cauteloso sin dudas no fue una buena opción. El dólar se apreció contra el peso sólo 0,3%, aunque el euro contra el peso se depreció poco más del 2,3% (pasó de negociarse $ 3,73 a $3,64 por euro) y el oro cayó 3%. Por su parte, haberse colocado a plazo fijo a 30 días sólo otorgó una rentabilidad del 0,3% (la tasa anual rondaba a principios de febrero en 4,3%), en tanto que una Lebac a 56 días rindió en el mes menos del 0,6%, retornos muy lejanos de la inflación del 12% calculada para el año.