El mercado de divisas tenía hoy los ojos puestos sobre el
Banco Central Europeo (BCE) y sobre su esperada subida de tipos de interés de 25 puntos básicos, del 2,25% hasta el 2,5%. El euro se acercaba de nuevo a la cota de 1,20 dólares, ante la perspectiva de que la autoridad monetaria europea podría endurecer más su política monetaria.
El euro se mantenía fuerte frente al dólar en una sesión en la que se ha confirmado esta subida del precio oficial del dinero en la zona euro. Los inversores han seguido con atención las palabras de Jean Claude Trichet, presidente del BCE, en las que no ha desvelado si habrá más subidas en el precio oficial del dinero,
pero ha asegurado que la autoridad monetaria vigilará de cerca la evolución de la inflación. Además, ha señalado que los tipos de interés siguen siendo acomodaticios y que persisten los riesgos para la estabilidad de precios por las cotizaciones del crudo y los riesgos globales. Estas palabras no han caído en saco roto y los inversores se han lanzado a la compra de euros a pesar de que el mercado ya descontaba la subida de tipos de hoy.
Pero este no ha sido el único asunto con el que ha contado el mercado de divisas. Hoy también se conocía la cifra de las peticiones semanales de subsidio de desempleo de EEUU. Las peticiones pedidas por primera vez aumentaron por encima de lo que preveía el mercado, situándose en 294.000 unidades cuando se esperaban 285.000, algo que hizo que el dólar no pudiera frenar el avance del euro, que casi consigue situarse de nuevo en la cota del 1,20. Sin embargo este dato quedó matizado por el número total de peticiones que se situó en mínimos de cinco años, demostrando que el mercado laboral estadounidense sigue boyante. A poco del cierre de las bolsas europeas, el euro se cambiaba en 1,1995 dólares. El BCE fijaba el cambio oficial en 1,1921.
En este escenario, el dólar también se mostraba débil frente al yen. La moneda japonesa aguantaba los intentos de rebote del billete verde a la espera de conocerse mañana el dato del IPC de Japón de enero. El mercado tendrá puesta su atención en el índice de precios al consumo nipón, porque una nueva subida en este dato sería la tercera consecutiva allanaría el terreno para abandonar la política monetaria ultra relajada japonesa. El Banco Central de Japón ha dado pistas de que próximamente podría empezar a reducir la liquidez que inyecta en el mercado, lo que sería el paso previo a una subida de los tipos de interés