SON LOS DOS SOCIOS MÁS DINÁMICOS EN EL INTERCAMBIO DE LOS ÚLTIMOS 15 AÑOS El comercio con China y con Chile se multiplicó, respectivamente, por 7 y por 4 respecto del promedio 1990-94. Las ventas de combustibles y bienes primarios explican el saldo a favor
El saldo con Chile se multiplicó por 15 y con China pasó de levemente negativo a fuertemente positivo
os excedentes en el intercambio con Chile y China explicaron el 44% del superávit comercial que tuvo la Argentina el año pasado, casi quince puntos más de la porción que esos mismos países representaban, en promedio, en el quinquenio 2000-04, precisa un reciente informe de la consultora Estrategia y Gestión.
Aunque reconoce que poner el foco en los saldos bilaterales "no es el criterio más adecuado" para analizar el comercio exterior de un país, el informe destaca también las presiones del "día a día" sobre la política económica. En la Argentina, concretamente, mantener un saldo comercial superavitario es vital para mantener la salud de las cuentas públicas (en los últimos años, el monto recaudado en concepto de retenciones superó el del superávit fiscal primario) como para hacer frente a los compromisos en materia de deuda y –aunque el informe no lo mencione– recomponer las reservas internacionales a niveles similares a las que tenían antes de la cancelación de la deuda con el FMI, un objetivo que desvela al mismísimo presidente Néstor Kirchner.
En ese contexto, Chile y China son los socios comerciales que aportaron más dinamismo a las ventas y al saldo argentino. Por caso, los u$s 5.050 millones de intercambio con el país trasandino en 2005 (4.501 millones de ventas, y apenas 549 millones de compras cuadruplicaron el promedio anual comerciado en el quinquenio 1990-94. En el caso de China, el valor del intercambio se multiplicó por siete, hasta llegar a los u$s 5.600 millones el año pasado. Más aún, Chile y China son los únicos dos países cuya "importancia relativa" en el comercio argentino aumentó de manera sostenida en los últimos 15 años.
En cuanto al signo de los intercambios, el informe precisa que el saldo con Chile se multiplicó por quince respecto a 1990-04 (cuando el excedente argentino promedió u$s 276 millones anuales) y, en el caso de China, pasó de levemente negativo en la década pasada (entre u$s 180 millones y 300 millones anuales de déficit) a fuertemente positivo para la Argentina, con un excedente superior a los u$s 1000 millones el año pasado.
El informe hace una vuelta de tuerca sobre la calidad del comercio. Al respecto, constata que el superávit con Chile se sustenta en las fuertes ventas de combustibles y, en menor medida, en las de manufacturas industriales, mientras que el saldo a favor con China surge de la casi perfecta cancelación entre el superávit en el comercio de Bienes Primarios (u$s 1.761 millones) y el déficit de u$s 1.880 millones en el rubro Manufacturas Industriales, con lo cual el balance total termina siendo explicado por la colocación de Manufacturas Agropecuarias y, en menor medida, las ventas de combustibles.
El carácter primario del superávit argentino con sus socios más dinámicos queda aún más en evidencia con la siguiente observación: Chile compensa la mitad del déficit que la Argentina registra en el comercio de bienes industriales con China.
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