Hoy ha sido una sesión tranquila y
casi sin datos macroeconómicos de ningún lado del Atlántico. Tan sólo las palabras que ayer dedicó a la economía estadounidense el presidente de la
Reserva Federal de Chicago, Michael Moskow, advirtiendo de que quizá sea necesario subir los tipos de interés una vez más, han roto un poco la calma que ha reinado en la jornada de hoy. Por su parte, el yen se ha relajado después de la sesión alcista vivida ayer.
El mercado ya había descontado las palabras de Moskow. El presidente de la FED de Chicago señaló ayer que la economía estadounidense puede estar acercándose a su velocidad límite pudiendo surgir presiones inflacionistas si la Reserva Federal no se muestra vigilante. Es por ello que Moskow apuesta por subir de nuevo el precio oficial del dinero.
Sin embargo, unas declaraciones como estas que podrían haber empujado al billete verde a apreciarse frente al resto de sus principales cruces no lo han hecho ya que el responsable de la autoridad monetaria de Chicago ya las había repetido en otras ocasiones, la última vez en febrero. El dólar perdía hoy posiciones frente a la divisa comunitaria debido a las tomas de beneficios de las recientes subidas del billete verde. La moneda única ha logrado recuperar posiciones y volver a la cota del 1,19. A poco del cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se cambiaba en 1,1921 dólares con un ligero avance frente al dólar cercano al 0,3%.
El yen, por su parte, no ha podido revivir la sesión de ayer que fue especialmente alcista. El mercado ha preferido esperar a mañana para saber si se va a terminar con la política monetaria ultra relajada que ha caracterizado al Banco Central de Japón (BoJ) desde hace ocho años. A pesar de los indicios que ha hecho que los inversores se lanzaran estos días a comprar yenes como la mayor subida del IPC desde hace casi una década, no las tienen todas consigo.
Los cruces de intenciones entre el Gobierno nipón y el BoJ han hecho que el mercado prefiera actuar bajo seguro que por intuiciones. El euro que ayer se depreciaba casi un punto porcentual frente a la moneda única hoy volvía a ganarle posiciones y se cambiaba en 140,55 yenes, por lo que la moneda japonesa perdía un 0,4% frente a la divisa comunitaria y un 0,1% frente al dólar.