PESE A QUE LA TASA A 10 AÑOS CASI NO SE MOVIÓ, LOS BONOS VOLVIERON A CAER, MIENTRAS QUE LAS BOLSAS CERRARON NEUTRAS
Los precios de la deuda emergente cayeron ayer por quinta jornada consecutiva ante la expectativa de un ascenso de las tasas de interés internacionales. Las bolsas, en cambio, lograron revertir las pérdidas iniciales para terminar en terreno neutro.
Entre los bonos argentinos, algunos de los más perjudicados fueron el Par en dólares, que descendió 1,94% a u$s 38 y el Descuento también en moneda extranjera, que perdió 0,98% a u$s 96,25. Entre los instrumentos en pesos se destacó la baja de 0,51% del Descuento.
En Brasil, los bonos Global 2040, los de referencia del mercado y los más líquidos entre los emergentes, sufrieron menos al caer 0,4% a u$s 129,5. Ayer, además, el Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central de Brasil recortó la tasa de interés de referencia en 75 puntos básicos a 16,5%, en línea con las expectativas de los analistas.
En el mercado de acciones, el índice de la Bolsa local, el Merval, cerró con una caída marginal de 0,02%, mientras que el índice Bovespa de la bolsa de San Pablo bajó el 0,36%.
"El mercado estaba esperando que la tasa de la Fed sea subida a 4,5% o 5%, pero ahora la gente está hablando de 5% y 5,5 %. Es natural ver una corrección", dijo a Reuters Diego Beleza, un analista de deuda de Banco Prosper en Río de Janeiro.
Los inversores comenzaron a revisar sus previsiones sobre las tasas de interés globales luego de que el Banco Central Europeo elevara las tasas de interés la semana pasada y el Banco de Japón señalara que podría poner fin a su política monetaria ultraflexible.
"La caída de los bonos es un claro reflejo de las dudas sobre el rumbo de las tasas en las economías desarrolladas y su impacto sobre los flujos de capitales hacia emergentes", coincidió Argentine Research en un informe.
Los rendimientos de los títulos del Tesoro de los Estados Unidos a 10 años subieron ayer por encima de los rendimientos de los bonos a dos años de plazo por primera vez desde enero, poniendo fin por el momento a la inversión de la curva que había captado la atención del mercado desde fines de diciembre. En el pasado, la curva de rendimiento invertida señaló desaceleraciones económicas y recesiones. Los bonos a 10 años arrojaron ayer una tasa de retorno del 4,736% –apenas un punto más que anteayer–mientras que los títulos a 2 años alcanzar una rentabilidad del 4,725%.
Los analistas, sin embargo, coinciden en que el ajuste observado en los últimos días en los mercados emergentes, que también afectó a las acciones y las monedas, es una corrección tras las recientes escaladas y no significa un cambio radical en el panorama benigno para los activos de alto rendimiento. Más allá de las preocupaciones sobre las tasas de interés, los inversores también están prestando atención a una caída en los precios de las materias primas, una importante fuente de ingresos para los mercados emergentes.