Hoy ha sido un día dominado por las
reuniones de los Bancos Centrales, el de Inglaterra que ha decidido dejar invariados los tipos y el de Japón que ha ocupado toda la atención de los analistas. Las esperanzas que el mercado tenía puestas sobre la reunión del Banco Central de Japón (BoJ) estos días se han visto satisfechas, ya que
la autoridad monetaria nipona ha dado por terminado el largo periodo de política monetaria ultrarrelajada para combatir contra la deflación.
La moneda japonesa ha rebotado y se ha apreciado frente al resto de sus principales contrapartidas. Al cierre de la reunión de la máxima autoridad monetaria de Japón, la divisa nipona reaccionaba a la baja debido a que, de momento no se contempla una posible subida de tipos y que ya se esperaba esta decisión después de que la tercera subida mensual registrada en enero por el IPC confirmara que la economía nipona ha puesto fin a los cerca de siete años de deflación que obstaculizaron su crecimiento.
El BoJ ha decidido recortar la liquidez que el banco central inyecta en el sistema, lo que ha hecho rebotar al yen que ayer perdía posiciones frente al resto de las principales divisas mundiales. La reacción al alza del yen tras conocerse esta decisión ha sido al alza. La divisa nipona avanzaba tanto frente al euro, casi un 0,3%, como frente al dólar, un 0,2%. . El gobernador, Toshihiko Fukui, explicó que en un plazo de tres meses el BoJ recortará estos fondos en un 82%, hasta 50.700 millones de dólares. Fukui también informó que el banco central se ha fijado un objetivo de inflación en un rango comprendido entre el 0% y el 2%. El Gobierno nipón sigue cauto a la hora de subir el precio oficial del dinero por miedo a que una subida de tipos pueda afectar a la incipiente recuperación.
El Banco Central de Japón no ha sido el único que se ha reunido hoy, el Banco Central de Inglaterra también ha hecho lo propio. Este último ha decidido dejar a los tipos de interés británicos en los mismos niveles, al 4,5%, algo que no ha ayudado a la libra en su cruce frente al euro con el que se depreciaba un 0,1%. En cambio, la moneda británica lograba apreciarse cerca de medio punto frente al dólar, después de los consistentes descensos de los últimos días.
El Banco Central Europeo (BCE), por su parte, también ha tenido cierto protagonismo en la sesión de hoy ya que ha publicado su informe mensual en el que insistía en que los tipos de interés en la zona euro siguen estando bajos. A pesar de ello, la divisa comunitaria no ha podido repuntar al alza debido al mal dato de la producción industrial alemana.
El dólar se ha mantenido prácticamente plano en su cruce con el euro a pesar de que el dato de la balanza comercial resultara peor de lo que se esperaba. Se elevó hasta unos –68.000 millones de dólares, frente a los –65.000 millones del mes anterior y frente a los –66.400 millones que preveía el mercado. En Europa, la cifra de la producción industrial alemana también ha sorprendido negativamente por lo que el euro no ha podido aprovechar el bajón del dólar. A poco del cierre de los mercados del Viejo Continente el euro se cambiaba en 1,1916 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,192.