A pesar de que las tasas de interés que pagan los bancos por un depósito en dólares son hoy más bajas que las que se convalidan en entidades en los Estados Unidos, las colocaciones en el sistema financiero en moneda extranjera crecen en el mercado local a un ritmo cada vez más acelerado.
En febrero, la tasa de crecimiento de los depósitos privados en dólares fue cercana al 50 %, muy por encima del 26 % anual registrado en julio del año pasado. En contrapartida, en el mismo período los depósitos en pesos del sector privado mostraron una expansión interanual del 16 %, por debajo del pico de 22 % observado en octubre del año pasado.
La razón, según explica el Banco Río en un informe, es que las expectativas de una devaluación del tipo de cambio fueron suficientes como para suplir las bajísimas tasas que se pagan en el mercado.
Así, explica el Río, aunque la tasa ofrecida por un depósito en pesos para un plazo de entre 39 y 59 días supera aquella ofrecida por depósitos similares en dólares, el retorno que hubiese obtenido una persona que hizo un depósito en moneda dura en el sistema bancario local en los últimos diez meses, habría sido mayor al obtenido por la persona que hubiese realizado una colocación en pesos.
"El retorno de un depósito en pesos renovable cada 30 días a partir de mayo de 2005 habría sido de 3,4 %, mientras que aquel obtenido por un depósito similar en dólares transformados a pesos al vencimiento hubiese sido de 6,5 %", apunta el informe. Y es que, en el mismo período, el tipo de cambio nominal pasó de los $ 2,88 a los $ 3,08 actuales.
Hoy, los bancos pagan por una colocación en moneda extranjera menos de 1 % anual, mientras que en los EE.UU. la tasa asciende a un 4 %. Por una colocación equivalente en pesos, en tanto, la tasa del mercado está en el orden del 6 % anual.
El Río, sin embargo, advierte que es necesario unificar las expectativas en torno a la evolución futura del dólar, ya que esta tendencia de crecimiento de los depósitos en moneda extranjera generará más adelante ineficiencias en el mercado. Dado que, por restricciones del Banco Central (BCRA), por cada dólar que se capta en el sistema bancario apenas 44 centavos se prestan, mientras que los 56 restantes permanecen inmovilizados, con lo cual se sustraen fondos que en otras circunstancias se volcarían a depósitos en pesos.