BUENOS AIRES, mar 13 - El gobierno argentino publicó el lunes la norma que suspende por 180 días las exportaciones de carne, una medida que busca reducir los precios en el mercado local, y advirtió que podría prolongarla si no caen los valores.
La medida es otro eslabón en el plan del gobierno para combatir la creciente inflación, que superó todas las previsiones el año pasado, en un país en el que la carne es una pieza clave en la dieta de la población.
"Si la baja de la carne no se consolida, podría prorrogarse por otros 180 días la suspensión de las exportaciones", dijo el lunes la ministra de Economía, Felisa Miceli, a la agencia estatal de noticias Télam.
Argentina consume a nivel local unas 2,5 millones de toneladas por año y exporta unas 770.000 toneladas, lo que genera ingresos por unos 1.400 millones de dólares.
Los precios de la carne al público subieron un 21,3 por ciento en 2005, mientras que en el primer bimestre los precios minoristas crecieron 0,1%.
La resolución, que entra en vigencia desde el martes, no es válida para la cuota de carne sin hueso de alta calidad que Argentina exporta a Europa (cuota Hilton) ni para los convenios bilaterales con otros países, una porción minoritaria de las exportaciones del país.
El precio de la carne en la plaza mayorista se desplomó el viernes hasta un 25% ante una venta récord de ganado tras el anuncio de la medida. El lunes volvió a caer otro 6 por ciento.
Los opositores a la medida destacan que se perderán miles de puestos de trabajo en la industria exportadora y que costará recuperar los mercados a los que se deje de vender carne.
La inflación fue del 12,3% en el 2005 y del 1,7 por ciento en el primer bimestre del 2006.
El presidente Néstor Kirchner firmó acuerdos con cadenas de supermercados y sectores industriales para congelar precios de bienes de la canasta básica, rechazando las sugerencias de analistas de tomar el camino ortodoxo y enfriar la economía.