A pesar de que a lo largo del 2005 los analistas advertían que el fuerte incremento del stock de Lebac, de Nobac y de pases en un contexto de tasas de interés en ascenso podía deteriorar el balance del Banco Central (BCRA), el año pasado, la autoridad monetaria obtuvo ganancias por $ 2.300 millones, 76 % más que en el 2004.
De acuerdo con un informe elaborado por Ramiro Castiñeir, de la consultora Econométrica, el superávit cuasifiscal del BCRA fue en el 2005 equivalente al 0,4 % del PBI, contra el 0,3 % el año anterior. El principal factor que incidió en forma positiva en los resultados fue el repunte de la inflación, ya que el Central cuenta entre sus activos tanto redescuentos como títulos públicos que actualizan su capital por el índice que sigue la evolución de los precios, el CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia).
Así, de los $ 4.700 millones que ingresaron a las arcas del BCRA, cerca de $ 2.700 millones fueron consecuencia del rendimiento de los redescuentos, esto son, los préstamos que le otorgó el Central a las entidades financieras durante la crisis. Unos $ 600 millones correspondieron al cobro de intereses y los $ 2.100 millones restantes, a la ganancia de capital realizada gracias al ajuste por el CER, tras la cancelación anticipada de estos préstamos por parte de los bancos.
El Central también sumó cerca de $ 300 millones con los títulos públicos que tiene en cartera. La entidad posee cerca de $ 8.500 millones de bonos, de los cuales el 75% está repartido entre Boden 2011, 2013, 2014 y 2018, todos ellos títulos en pesos con un retorno del 2% anual y un capital que se ajusta por el CER. El 25% restante son bonos en dólares. Mientras que las reservas internacionales, que se incrementaron el año pasado en u$s 8.431 millones, rindieron 2,6 % anual, lo que representa una ganancia cercana a los u$s 572 millones.
En contrapartida, los egresos financieros de la autoridad monetaria ascendieron a $ 2.400 millones: $ 262 millones por la remuneración de los encajes que realizan los bancos en pesos y $ 180 millones por el efectivo mínimo en dólares; $ 1.959 millones por el pago de intereses y amortización de Lebac y Nobac.
Para Castiñeir, es de esperar que en el 2006 el BCRA continúe con resultados financieros positivos, gracias a las ganancias netas de capital producto de la cancelación anticipada de redescuentos y al rendimiento de sus reservas, que a pesar del pago al FMI, recuperarían este año su nivel de fines del 2005. El experto advierte, sin embargo, que de cara al futuro la política del BCRA de un dólar alto podría empezar a atentar contra la salud de su balance.