Los flujos de capital de enero no alcanzaron un volumen suficiente para cubrir el déficit comercial récord de ese mes en EEUU. Las entradas de capital extranjero subieron hasta 66.000 millones mientras que el déficit comercial en bienes y servicios se amplió en un 5,3% hasta los 68.500 millones de dólares. Los inversores centraron su atención en este dato y dejaron en segundo plano el resto de referencias macroeconómicas que han sido más favorables para el billete verde.
Entre los datos publicados en EEUU que podrían haber hecho remontar al dólar el índice manufacturero de Nueva York, Empire State, de marzo, considerado como un aperitivo del ISM del mismo sector, que sorprendió con una lectura de 31,2 puntos, muy por encima de los 18,9 esperados y de los 21 revisados de febrero. Otro de los datos que también se conocían hoy fue el de los precios de importación de febrero que han caído un 0,5% frente a un descenso del 0,6% que se esperaba el mercado. Este dato, que se considera positivo para el dólar ya que hace repuntar los temores sobre la inflación, ha quedado algo velado debido a la cifra de los flujos de capital.
En Europa no ha habido ningún dato macro de interés para la moneda única. Al poco del cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se cambiaba en 1,2036 dólares con un avance de la divisa comunitaria del 0,1%. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,2026.
La libra se mantenía prácticamente plana en su cruce con el dólar a pesar del mal dato de la tasa de paro en Reino Unido en enero. Las ganancias salariales crecieron por debajo de lo esperado, al tiempo que el número de desempleados aumentó. Esto ha hecho que el mercado albergue cada vez menos esperanzas sobre posible cambios en la política monetaria del Banco de Inglaterra. El yen seguía avanzando frente al dólar y al euro. La divisa nipona se cambiaba en 117,31 dólares, avanzando un 0,3%, y frente al euro un 0,1%.