Los dólares de Nueva Zelanda y Australia, monedas de alto rendimiento, extendían las pérdidas recientes, con caídas de hasta 1,6%.
Estas divisas se veían afectadas por las previsiones de datos débiles del crecimiento en esos países y de posibles recortes en las tasas de interés, y sus descensos ofrecían cierto alivio a la moneda estadounidense.
Ahora los inversionistas esperan los discursos que darán más tarde en el día los funcionarios de la Reserva Federal, entre ellos el presidente de la Fed, Ben Bernanke, para tener algún indicio de cuánto más subirían las tasas tras el previsto aumento de 25 puntos básicos en la próxima semana.
"El mercado se enfoca en el ciclo de ajuste de la Fed. Parecemos estar al final del ciclo y tan pronto como sepamos que no hay más alzas de tasas por venir, el dólar de Estados Unidos estará bajo presión", dijo Marios Maratheftis, de Standard Chartered.
El dólar llegó a caer el lunes hasta 1,2197 unidades por euro <EUR=>, cerca del mínimo en siete semanas al que descendió la semana pasada, de 1,2207, aunque luego recortaba sus pérdidas a 1,2181 a las 1030 GMT.
La divisa estadounidense mostraba una subida ligera contra la japonesa, a 116,07 yenes <JPY=>, tras descender a un mínimo en dos semanas de 115,67 el viernes.