
Por JUAN CERRUTI - Debieron pasar nada menos que 7 años para que los celosos capitales del exterior volvieran a adoptar a la Argentina como uno de los destinos apetecibles dentro del mapa económico mundial. Según pudo confirmar El Cronista, el Indec anunciará oficialmente pasado mañana (cuando de a conocer la estimación de la Balanza de Pagos) que la entrada de fondos privados no financieros alcanzó durante 2005 una cifra cercana a los u$s 4.200 millones. Habría que remontarse hasta 1998, el año de oro de la convertibilidad, para hallar un ingreso de capitales superior.
Sin embargo, en el Ministerio de Economía recibieron la noticia con un sabor agridulce. Si bien la entrada de capitales fue récord, el ritmo de ingreso de los fondos se desaceleró significativamente en el tercer trimestre del 2005, y sobre todo en el cuarto. Se estima que la cuenta "sector privado no financiero" –que refleja la entrada de capitales del exterior– arrojó entre octubre y diciembre un saldo positivo en torno a los u$s 300 millones.
La cifra representa apenas el 30% del ingreso promedio trimestral que se registró a lo largo del 2005 y cuyo pico fue entre abril y junio con una entrada de u$s 2.566 millones. Más aún, según datos base caja que ya manejan en Economía (la Balanza de Pagos se hace con un criterio base devengado, levemente diferente) mientras en octubre entraron u$s 120 millones, en noviembre ingresaron u$s 60 millones y en diciembre sólo u$s 40 millones, que en términos estadísticos es una entrada prácticamente nula.
"Habría que ver si este freno que se observó en el tercer trimestre y se consolidó en el cuarto se trata de un amesetamiento pasajero o marca una tendencia", explicó una fuente oficial familiarizada con los números. El informante agregó que en el menguante ingreso de fondos de los últimos meses de 2005 podrían haber influido algunos factores externos como el paulatino deterioro del contexto externo (leve suba de tasas), sumado a otras cuestiones domésticas que generaron cierto ruido entre los inversores, como la incertidumbre por el resultado electoral de las elecciones legislativas de octubre o el recambio en el Ministerio de Economía de Roberto Lavagna por Felisa Miceli.
Pero en general el buen clima financiero internacional (bajas tasas) que predominó en 2005, el acelerado crecimiento de la Argentina, y sobre todo los jugosos rendimientos que otorgan algunos activos financieros como los bonos en pesos indexados por el CER o el cupón atado al PIB fueron verdaderos imanes para los inversores foráneos. Inclusive pese a los controles al ingreso de capitales que puso el Gobierno (para evitar una mayor presión a la apreciación del peso) en el segundo trimestre del año pasado.
Desagregando el destino de los capitales que llegaron del exterior en 2005 se observa que la mayor parte de estos fondos fueron a la compra de activos financieros (bonos, acciones, etc) o al financiamiento comercial de corto plazo, básicamente destinado a las exportaciones. Sólo una porción menor recaló en inversiones productivas (inversión extranjera directa).
En este contexto, si bien la noticia de una entrada récord de capitales sonó como música en los oídos de los funcionarios de Economía, preocupa su composición. En los últimos tres años la recuperación de la inversión bruto interna fija (IBIF) se apoyó en el ahorro interno –tanto privado como público– que saltó del 15% del PIB hasta el 21%. Prácticamente se prescindió del ahorro externo. De hecho, la inversión extranjera directa representa apenas 17% de la IBIF. Sin embargo, durante estos años la inversión total respondió bien y se recuperó desde niveles del 11% que tocó en 2002 hasta casi el 20% del año pasado.
Pero la recomposición de los niveles de consumo de la población está comenzando a hacer mella el ahorro interno y los analistas estiman que en los próximos años será necesario un mayor aporte de la inversión extranjera si es que se pretende llevar la IBIF del 20% a cerca del 22%/24% (en términos constantes). Este será un desafío clave, más aun en la medida que el fantasma de la inflación siga presionando sobre el modelo.