En la zona euro, se conocía hoy el dato de los pedidos industriales que han registrado una caída en enero del 5,9% en términos mensuales, mientras que el mercado esperaba un descenso menor, del 0,2%. Ni siquiera las palabras balsámicas que uno de los miembros del Banco Central Europeo (BCE), Axel Weber, pronunció ayer asegurando que el BCE seguirá respondiendo en el futuro de forma apropiada a cualquier amenaza percibida contra la estabilidad de precios de la zona euro, han podido evitar que el billete verde lograse apreciarse frente a la moneda única. A poco del cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se cambiaba en 1,2093 dólares, con un avance del dólar del 0,1%. El BCE fijaba el cambio oficial en 1,2069.
Pese a los intentos del Gobierno nipón de alejar los rumores de subidas de tipos en Japón, el mercado sigue creyendo que ésta se dará a finales de 2006. El último de estos intentos lo ha protagonizado el gobernador del Banco Central de Japón (BoJ), Fukui, quien ha reiterado que los tipos de interés en Japón seguirán bajos a largo plazo. El yen, sin embargo, avanzaba más de medio punto frente al dólar, y se apreciaba un 0,4% frente al euro.
Hoy también se conocían las minutas de la reunión que el Comité de Política Monetaria del Banco Central de Inglaterra realizó los pasados días 8 y 9 de marzo, que no han aportado demasiadas novedades. Aún así, la libra lograba mantenerse prácticamente plana en su cruce frente al dólar.