La economía estadounidense sorprendió con un crecimiento del 8,2% en el tercer trimestre de este año, el nivel más alto desde 1984 y mucho mejor de lo que se esperaba.
Este dato, dado a conocer el martes por el Departamento de Comercio, confirma que la economía sigue por buen camino, con un mayor gasto por parte de las familias y unas mayores ganancias por parte de las empresas.
Así, el gasto del consumidor creció a un ritmo anual revisado de un 6,4% en el tercer trimestre, muy por encima de la tasa del segundo trimestre, de un 3,8%.
Mientras que las ganancias de las empresas registraron el mayor crecimiento desde 1992, llegando a aumentar en un 10,6%, lo que es una fuerte mejoría si lo comparamos con la contracción del 5% registrada el trimestre pasado.
Según los analistas, el hecho de que las tasas de interés estén en mínimos históricos ha dado incentivos para que la gente compre y se endeude.
Los empresarios además se vieron beneficiados por las reducciones de impuestos impulsadas por el presidente George W. Bush.
Ahora habrá que ver qué pasa el próximo 9 de diciembre, cuando la Reserva Federal se reúna para decidir el costo del dinero, aunque por el momento, la mayoría de los economistas esperan que el Banco Central mantenga la tasa de interés a corto plazo a un 1%, su menor nivel en 45 años.
Esperanzas superadas
Hace un mes, el Departamento de Comercio había previsto un crecimiento del 7,2%. Los economistas de Wall Street fueron aún más optimistas y presagiaron un aumento del 7,8%.
Por eso, el crecimiento del 8,2% ha sido una sorpresa más que positiva, porque además duplica el índice del 3,3% registrado en el segundo trimestre y representa el mejor incremento en 19 años.
La mayoría de los expertos, sin embargo, advirtieron que es poco probable que se continúe a este ritmo, ya que el impacto positivo de los recortes fiscales se irá desvaneciendo, aunque aún así, pronostican un crecimiento en el rango del 4%.
Tras casi tres años de "vacas flacas", esta cifra sería sin duda una buena noticia e incluso podría ser un importante factor para la campaña electoral del 2004 cuando Bush se juegue su reelección. |