Esta reducción de la actividad incrementó las expectativas de que las autoridades monetarias neocelandesas recortarán las tasas de interés locales.
El dólar de Nueva Zelanda descendía más de 2%, a su mínimo en casi dos años, pues los datos hicieron que algunos analistas piensen que el país se encuentra muy cerca de una recesión.
"Hay un panorama bajista para las tasas de interés de Nueva Zelanda, indicando que el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda bajará las tasas en el tercer trimestre, como muy tarde", dijo Antje Praefcke, de Commerzbank en Francfort.
"Las políticas de tasas de interés bajas en Estados Unidos, la zona euro y Japón terminaron. El panorama de subidas de tasas de interés en el G3 (Estados Unidos, la zona euro y Japón) hace que los inversionistas sean aversos al riesgo con respecto a las monedas de rendimientos más altos", agregó.
El dólar, en contraste, cotizaba estable tras una racha de cuatro días de avances impulsada por una creciente percepción de que la Reserva Federal estadounidense seguirá ajustando su política monetaria tras el previsto aumento de la tasa a 4,75 por ciento la semana próxima.
A las 1050 GMT, el euro operaba plano a 1,1968 dólares <EUR=>, dentro de su rango reciente de 1,18 a 1,23 dólares, en el que se ha movido desde diciembre.
Contra la moneda japonesa <JPY=>, la divisa de Estados Unidos se ubicaba a 118,14 yenes, un alza diaria de 0,3 por ciento.
La corona de Islandia, otra divisa de alto rendimiento debido a tasas de interés de 10,75% en ese país, caía a un mínimo de 22 meses contra el dólar <ISK=> por los temores sobre la economía doméstica.